domingo, 30 de noviembre de 2014

Händel. The Messiah, O death, where is thy sting?


48. Duo (Alto and Tenor)
(1 Corinthians 15:55-56)
O death, where is thy sting?
O grave, where is thy victory?
The sting of death is sin;
and the strength of sin is the law.
48. Dúo de Contralto y Tenor
(Corintios 15:55-56)
¡Oh muerte! ¿dónde está tu aguijón?
¡Oh muerte! ¿dónde está tu victoria?
El aguijón de la muerte es el pecado
y contra el pecado está la ley.

Händel. The Messiah, But thanks be to God


49. Chorus
(1 Corinthians 15:57)
But thanks be to God, who giveth us the
victory through our Lord Jesus Christ.
49. Coro
(Corintios 15:57)
Gracias a Dios, que nos da la victoria
a través de nuestro Señor Jesucristo.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Händel. The Messiah, If God is for us


50. Aria (Soprano)
(Romans 8:31)
If God is for us,
who can be against us?

(Romans 8:33-34)
Who shall lay anything to the charge
of God's elect? It is God that justifieth.
Who is he that condemneth? It is Christ
that died, yea rather, that is risen again,
who is at the right hand of God, who
makes intercession for us.
50. Aria de Soprano
(Romanos 8:31)
¿Si Dios está con nosotros,
quién se nos opondrá?

(Romanos 8:33-34)
¿Quién puede acusar a los elegidos
de Dios? Dios es el que perdona.
¿A quién tocará condenarlos? Es
Cristo que murió, o mejor dicho,
que resucitó y está a la derecha de
Dios, quien intercede por nosotros.

Händel. The Messiah, Worthy is the Lamb


51. Chorus
(Revelation 5:12-14)
Worthy is the Lamb that was slain, and
hath redeemed us to God by His blood,
to receive power, and riches, and wisdom,
and strength, and honour, and glory, and
blessing. Blessing, and honour, glory and
power, be unto Him that sitteth upon the
throne, and unto the Lamb for ever and
ever.

52. Chorus
Amen.
51. Coro
(Apocalipsis 5:12-14)
El Cordero que fue sacrificado y
nos redimió ante Dios con su sangre;
digno es de recibir poder, riqueza,
sabiduría, fuerza, honor, gloria y
alabanza. Al que se sienta en el trono
y al Cordero, la alabanza, el honor, la
gloria y el poder por los siglos de los
siglos.

52. Coro
Amén.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore

Verdi. Il Trovatore, Acto Primero

Acto I: El duelo

Escena 1: cuarto de la guardia del palacio de Luna (palacio de la Aljafería, Zaragoza, España).

Ferrando, el capitán de los guardias, ordena a sus hombres que estén atentos mientras el Conde de Luna vaga sin cesar bajo la ventana de Leonora, dama de honor de la Princesa de Aragón, a quien ama. El Conde siente celos de su rival, el trovador Manrico. Para mantener despiertos a los guardias, Ferrando narra la historia del conde (Aria: Di due figli vivea padre beato / "El buen conde de Luna vivió felizmente, padre de dos hijos"). Según la historia, una gitana de aspecto terrible embrujó al pequeño hermano del conde, haciéndolo débil y enfermizo, y por ello fue condenada a la hoguera. En el momento de su muerte, la gitana ordenó a su hija Azucena que la vengara, lo cual hizo en parte raptando al hijo menor del Conde. Aunque los huesos incinerados de un niño fueron encontrados en las cenizas de una hoguera, el padre rehusaba creer que eran los de su hijo. En su lecho de muerte, hizo jurar al Conde de Luna (su hijo mayor) que buscara a Azucena.

Escena 2: Jardín en el palacio de la princesa.

Leonora confiesa su amor por Manrico a su confidente, Inés (Tacea la notte placida / "La tranquila noche está en silencio"... Di tale amor / "Un amor que las palabras a duras penas pueden describir"). Cuando salen de escena, el Conde de Luna escucha la voz de su rival, Manrico, en la distancia: (Deserto sulla terra / "Solo en esta tierra"). Mientras Leonora regresa y en la oscuridad confunde al Conde con su amante, el propio Manrico entra en el jardín, y Leonora corre a sus brazos. El conde reconoce en Manrico a su rival, al que ha condenado a muerte, y le reta a pelear. Leonora trata de intervenir, pero no puede detenerlos (Trio: Di geloso amor sprezzato / "El fuego del amor celoso").

Verdi. Il Trovatore, All'erta, all'erta!


ACTO I

Il duello.

Scena Prima

FERRANDO
All'erta, all'erta!
Il Conte n'è d'uopo
attender vigilando;
ed egli talor,
presso i veroni della sua cara,
intere passa le notti.

FAMILIARI
Gelosia le fiere serpi
gli avventa in petto!

FERRANDO
Nel trovator, che dai giardini
move notturno il canto,
d'un rivale a dritto ei teme.

FAMILIARI
Dalle gravi palpebre
il sonno a discacciar,
la vera storia ci narra di Garzia,
germano al nostro Conte.

FERRANDO
La dirò: venite intorno a me.

ARMIGERI
Noi pure...

FAMILIARI
Udite, udite.
ACTO I

El Duelo.

Escena Primera

FERNANDO
¡Alerta! ¡Alerta! El Conde
Nos ha ordenado
esperar vigilando
y él con frecuencia
ante los balcones de su amada
pasa las noches enteras.

SERVIDUMBRE
Las fieras serpientes de los celos
le muerden el pecho.

FERNANDO
Al trovador, que en los jardines
entona nocturno canto, él,
con razón, teme como rival

SERVIDUMBRE
Para alejar de los pesados
párpados el sueño,
cuéntanos la historia de García,
hermano de nuestro Conde.

FERNANDO
Os la contaré; venid a mi alrededor.

SOLDADOS
Nosotros también queremos oírla.

SERVIDUMBRE
Escuchad, escuchad.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Di due figli vivea padre beato


FERRANDO
Di due figli vivea padre beato
il buon Conte di Luna:
fida nutrice del secondo nato
dormia presso la cuna.
Sul romper dell'aurora
un bel mattino
ella dischiude i rai;
e chi trova d'accanto
a quel bambino?

CORO
Chi?... Favella... Chi mai?

FERRANDO
Abbietta zingara, fosca vegliarda!
Cingeva i simboli
di una maliarda!
E sul fanciullo, con viso arcigno,
l'occhio affiggeva torvo, sanguigno!
D'orror compresa è la nutrice...
Acuto un grido all'aura scioglie;
ed ecco, in meno
che il labbro il dice,
i servi accorrono in quelle soglie;
e fra minacce,
urli e percosse
la rea discacciano ch'entrarvi osò.

CORO
Giusto quei petti
sdegno commosse;
l'insana vecchia lo provocò.

FERRANDO
Asserì che tirar del fanciullino
l'oroscopo volea... Bugiarda!
Lenta febbre del meschino
la salute struggea!
Coverto di pallor,
languido, affranto
ei tremava la sera.
Il dì traeva
in lamentevol pianto...
Ammaliato egli era!
La fattucchiera perseguitata
fu presa,
e al rogo fu condannata;
ma rimaneva la maledetta
figlia, ministra di ria vendetta!
Compi quest'empia
nefando eccesso!...
Sparve il fanciullo
e si rinvenne
mal spenta brace nel sito istesso
ov'arsa un giorno
la strega venne!
E d'un bambino... ahimè!
L'ossame bruciato a mezzo,
fumante ancor!

CORO
Ah scellerata!... oh donna infame!
Del par m'investe odio ed orror!

ALCUNI
E il padre?

FERRANDO
Brevi e tristi giorni visse:
pure ignoto del cor presentimento
gli diceva che spento
non era il figlio;
ed, a morir vicino,
bramò che il signor nostro
a lui giurasse
di non cessar le indagini...
ah! fur vane!...

ARMIGERI
E di colei non s'ebbe
contezza mai?

FERRANDO
Nulla contezza...
Oh, dato mi fosse
rintracciarla un dì!...

FAMILIARI
Ma ravvisarla potresti?

FERRANDO
Calcolando
gli anni trascorsi...
Lo potrei.

ARMIGERI
Sarebbe tempo presso la madre
all'inferno spedirla.

FERRANDO
All'inferno?
È credenza che dimori
ancor nel mondo l'anima perduta
dell'empia strega,
e quando il cielo è nero
in varie forme altrui si mostri.

CORO
E vero!

ALCUNI
Su l'orlo dei tetti
alcun l'ha veduta!

ALTRI
In upupa o strige
talora si muta!

ALTRI
In corvo tal'altra;
più spesso in civetta!
Sull'alba fuggente al par di saetta.

FERRANDO
Morì di paura un servo del conte,
che avea della zingara
percossa la fronte!
Apparve a costui d'un gufo
in sembianza
Nell'alta quiete
di tacita stanza!...
Con l'occhio lucente
guardava il cielo
attristando d'un urlo feral!
Allor mezzanotte appunto suonava...

TUTTI
Ah! sia maledetta
la strega infernal!
FERNANDO
Dos hijos hacían feliz
al buen Conde de Luna.
Fiel nodriza del segundo
dormía junto a su cuna.
Al romper de la aurora
una bella mañana
ella abrió los ojos
¿Y quién diréis que vio
junto al niño?

CORO
¿A quién? ¡Habla! ¿A quién?

FERNANDO
Abyecta zíngara, horrible vieja,
que ostentaba los distintivos
de hechicera,
Y en el niño, con rostro ceñudo,
los ojos fijaba torvos, sanguinarios
De horror penetrada la fiel nodriza
con agudo grito el aire traspasó;
y en menos que el labio
tarda en decirlo criados numerosos
acudieron en tropel
y entre amenazas, gritos y empujones
a la malvada arrojaron
que allí entrar osó.

CORO
Justa indignación
aquellos pechos sintieron
la loca vieja la provocó.

FERNANDO
Aseguró que predecir del niño
el destino quería.
¡Mentirosa! Lenta fiebre,
desde aquel día,
la salud del infante destruía.
Pálido, lánguido, sin fuerzas
temblaba por la noche
y el día pasaba
en lamentables llantos.
¡Embrujado estaba!
La bruja perseguida
Fue apresada
y a la hoguera condenada.
Pero quedó la hija maldita.
Que juró tomar malvada venganza.
Cumplió aquella impía
su nefando propósito.
Desapareció el niño...
y se encontraron mal apagadas
brasas en el sitio mismo
donde quemada fue la bruja odiosa.
Y de un niño... ¡ay!
estaban los huesos
medio quemados,
¡humeantes todavía!

CORO
¡Oh malvada! ¡Oh mujer infame!...
A la vez inspira ira y horror.

ALGUNOS
¿Y el padre?

FERNANDO
Breves y tristes días vivió.
Sin embargo,
oscuro presentimiento
le decía que muerto no estaba
su hijo y, próximo a expirar,
quiso que nuestro señor
le jurase
no cesar la búsqueda...
¡Pero fue en vano!

SOLDADOS
¿Y de la gitana no se tuvo
jamás noticia?

FERNANDO
Jamás.. ¡Oh!
¡Ojalá dado me fuera
encontrarla un día!

SERVIDUMBRE
¿Conocerla podrías?

FERNANDO
Teniendo en cuenta
los años transcurridos...
Podría.

SOLDADOS
Sería cosa de junto a su madre
al infierno enviarla.

FERNANDO
¿Al infierno?
Es creencia que está
Todavía en el mundo el alma maldita
de la impía bruja.
Y que cuando el cielo está negro
en formas diversas se muestra.

CORO
¡Es cierto!

ALGUNOS
¡En los aleros de los tejados
ha sido vista!

OTROS
Como pájaro y bruja
a veces se muestra.

OTROS
Como cuervo y también
como lechuza
Del alba huyendo como una saeta.

FERNANDO
Murió de miedo un siervo del conde
a quien la zíngara
besó en la frente
Se apareció a éste
con la figura de un búho
en la silenciosa obscuridad
de solitaria estancia.
Con los ojos brillantes
miraba al cielo
con aullido infernal
Era exactamente la medianoche...

TODOS
¡Ah, sea maldita
la bruja infernal!

Verdi. Il Trovatore, Che più t'arresti?


Scena Seconda

INES
Che più t'arresti?...
L'ora è tarda: vieni.
Di te la regal donna chiese,
l'udisti.

LEONORA
Un'altra notte ancora
senza vederlo...

INES
Perigliosa fiamma tu nutri!...
Oh come, dove la primiera favilla
in te s'apprese?

LEONORA
Ne' tornei. V'apparve
Bruno le vesti ed il cimier,
lo scudo
bruno e di stemma ignudo,
sconosciuto guerrier,
che dell'agone gli onori ottenne...
Al vincitor sul crine
il serto io posi...
Civil guerra intanto arse...
Nol vidi più!
Come d'aurato sogno
fuggente imago!
ed era volta lunga stagion...
ma poi...

INES
Che avvenne?

LEONORA
Ascolta.
Escena Segunda

INÉS
¿Qué te detiene ya?
La hora muy avanzada es; ven.
El conde como esposa te pidió
a tu hermano; lo oíste.

LEONOR
¡Otra noche
sin verle!

INÉS
Peligrosa llama en ti arde...
¡Oh! ¿Cómo y dónde la primera chispa
en ti prendió?

LEONOR
En un torneo apareció.
Negros sus vestidos y la cimera,
el escudo negro
y de blasón desprovisto,
desconocido guerrero que de la lid
los honores obtuvo...
Al vencedor en la cabeza
la corona coloqué...
La guerra civil en tanto ardía...
¡No le volví a ver!
Fue como de un dorado sueño
la fugitiva imagen.
Así entramos en el largo invierno...
Una noche...

INÉS
¿Qué sucedió?

LEONOR
Escucha.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Tacea la notte placida


LEONORA
Tacea la notte placida
e bella in ciel sereno
la luna il viso argenteo
mostrava lieto e pieno...
Quando suonar per l'aere,
infino allor sì muto,
dolci s'udiro e flebili
gli accordi d'un liuto,
e versi melanconici
un trovator cantò.
Versi di prece ed umile
qual d'uom che prega Iddio,
in quella ripeteasi
un nome... il nome mio!...
Corsi al veron sollecita...
Egli era! egli era desso!...
Gioia provai che agli angeli
solo è provar concesso!...
Al core, al guardo estatico
la terra un ciel sembrò.

INES
Quanto narrasti di turbamento
m'ha piena l'alma!...
Io temo...

LEONORA
Invano!

INES
Dubbio, ma triste presentimento
in me risveglia quest'uomo arcano!
Tenta obliarlo...

LEONORA
Che dici!... oh basti!...

INES
Cedi al consiglio dell'amistà...
Cedi...

LEONORA
Obliarlo! Ah,
tu parlasti detto,
che intendere l'alma non sa.
Di tale amor che dirsi
mal può dalla parola,
d'amor che intendo io sola,
il cor s'inebriò!
Il mio destino compiersi
non può che a lui dappresso...
S'io non vivrò per esso,
per esso io morirò!

INES
Non debba mai pentirsi
Chi tanto un giorno amò!
LEONOR
Callaba la noche plácida;
bella en un cielo sereno
la luna mostraba su rostro argentino
alegre y lleno...
Repentinamente sonar en la noche,
hasta entonces tan callada,
se oyeron dulces y suaves
los acordes de un laúd,
y versos melancólicos
un trovador cantó..
Versos de ruego y humildes
como de un hombre que ora a Dios,
y en ellos repetíase
un nombre... ¡el mío!
Corrí al balcón emocionada...
¡Era El! ¡El mismo!...
Dicha sentí que a los ángeles
sólo conocer les es dado...
Al corazón, a la mirada extática
la tierra le pareció un cielo.

INÉS
Cuanto has contado,
de turbación me ha llenado el alma.
Yo temo.

LEONOR
Vanos son tus temores.

INÉS
Lo dudo; triste presentimiento en mí
despierta ese hombre misterioso
¡Trata de olvidarlo!

LEONOR
¿Que dices?... ¡Calla!

INÉS
Cede al consejo de la amistad.
Cede, por favor...

LEONOR
¡Olvidarlo! ¡Ah!
Tu hablas un lenguaje
que entender el alma no sabe.
Del amor que mal puede
expresarse con palabras
del amor que entiendo yo sola
mi corazón se embriagó.
Mi destino cumplirse
sólo puede a su lado
si no vivo para él,
por él moriré.

INÉS
No tenga jamás que arrepentirse
quien tanto hoy ama.

Verdi. Il Trovatore, Tace la notte!


CONTE
Tace la notte!
Immersa nel sonno, è certo,
la regal signora;
ma veglia la sua dama...
Oh! Leonora,
tu desta sei;
mel dice, da quel verone,
tremolante un raggio
della notturna lampa...
Ah! l'amorosa fiamma
m'arde ogni fibra!...
Ch'io ti vegga è d'uopo,
che tu m'intenda...
Vengo... A noi supremo
è tal momento...
Il Trovator! Io fremo!
CONDE
Calla la noche.
Sumida en el sueño
está la real señora
Pero vela su dama
Oh Leonor despierta estás;
me lo dice en aquel balcón
el tembloroso rayo
de la nocturna lámpara
¡Oh!... la amorosa llama
me quema el alma...
Que yo te vea y luego
que tú me escuches...
A ti voy.
Para nosotros supremo
es este momento...
¡El trovador! ¡Tiemblo!

martes, 25 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Deserto sulla terra


LA VOCE DE MANRICO
Deserto sulla terra,
col rio destino in guerra
e sola spese un cor
al trovator!
Ma s'ei quel cor possiede,
bello di casta fede,
e d'ogni re maggior
il trovator!

CONTE
Oh detti!... Oh gelosia!...
VOZ DE MANRIQUE
Solo en la tierra,
con el malvado destino en guerra
¡Sólo un corazón
es la esperanza del trovador!
Pero si él ese corazón poseyese,
enamorado y fiel,
¡Mayor es que ningún rey
el trovador.

CONDE
¡Oh, qué canto! ¡Ardo en celos!

Verdi. Il Trovatore, Non m'inganno


CONTE
Non m'inganno...
Ella scende!

LEONORA
Anima mia!

CONTE
Che far?

LEONORA
Più dell'usato
è tarda l'ora;
io ne contai gl'istanti
co' palpiti del core!...
Alfin ti guida pietoso amor
tra queste braccia...

MANRICO
Infida!...

LEONORA
Qual voce!...
Ah, dalle tenebre
tratta in errore io fui!
A te credei rivolgere
l'accento e non a lui...
A te, che l'alma mia
sol chiede, sol desia...
Io t'amo, il giuro, io t'amo
d'immenso, eterno amor!

CONTE
Ed osi?

MANRICO
Ah, più non bramo!

CONTE
Avvampo di furor!
Se un vil non sei discovriti.

LEONORA
Ohimè!

CONTE
Palesa il nome...

LEONORA
Deh, per pietà!...

MANRICO
Ravvisami, Manrico io son.

CONTE
Tu!... Come!
Insano temerario!
d'Urgel seguace,
a morte proscritto,
ardisci volgerti
a queste regie porte?

MANRICO
Che tardi?...
Or via, le guardie appella,
ed il rivale
al ferro del carnefice consegna.

CONTE
Il tuo fatale istante
assai più prossimo è,
dissennato! Vieni...

LEONORA
Conte!

CONTE
Al mio sdegno vittima
è d'uopo ch'io ti sveni...

LEONORA
Oh ciel! t'arresta...

CONTE
Seguimi...

MANRICO
Andiam...

LEONORA
Che mai farò?
Un sol mio grido perdere lo puote...
M'odi...

CONTE
No!
Di geloso amor sprezzato
Arde in me tremendo il foco!
Il tuo sangue, o sciagurato,
Ad estinguerlo fia poco!
Dirgli, o folle, <>
ardisti!...
Ei più vivere non può...
Un accento proferisti
che a morir lo condannò!

LEONORA
Un istante almen dia loco
il tuo sdegno alla ragione...
Io, sol io, di tanto foco
son, pur troppo, la cagione!
Piombi, ah! piombi il tuo furore
sulla rea che t'oltraggiò...
Vibra il ferro in questo core,
che te amar non vuol, né può.

MANRICO
Del superbo vana è l'ira!
Ei cadrà da me trafitto.
Il mortal che amor t'ispira,
dall'amor fu reso invitto.
La tua sorte è già compita...
L'ora ormai per te suonò!
Il suo core e la tua vita
il destino a me serbò!
CONDE
No me engaño...
¡Ella baja!

LEONOR
¡Alma mía!

CONDE
¿Qué hacer?

LEONOR
Más de lo acostumbrado
has tardado esta noche.
He contado los instantes
con el palpitar de mi corazón...
Al fin te guía piadoso amor
a mis brazos...

MANRIQUE
¡Infiel!

LEONOR
¡Su voz!...
¡Ah, por las tinieblas
llevada a error yo fui!
A ti creía dirigir mis palabras
y no a él...
Tu, a quien el alma mía
sólo ama, sólo desea...
Te amo, lo juro, yo te amo
con inmenso y eterno amor.

CONDE
¿Y te atreves?

MANRIQUE
Enterado estoy de tu perfidia

CONDE
Ardo en cólera.
Si un cobarde no sois, descubríos

LEONOR
¡Ay!

CONDE
Decid vuestro nombre...

LEONOR
¡Ay, por piedad!

MANRIQUE
Reconocedme: Manrique yo soy

CONDE
¡Vos!... ¡Cómo!
¡Loco temerario!
Del de Urgel partidario,
proscrito estáis.
¿Osáis llegar hasta
estas regias puertas?

MANRIQUE
¿A qué esperáis?...
A la guardia podéis llamar
y vuestro rival
al hierro del verdugo entregar.

CONDE
Vuestro último instante
bastante más próximo está,
insensato. Venid...

LEONOR
¡Conde!

CONDE
A mi inmensa cólera
fuerza es que os sacrifique.

LEONOR
¡Por el cielo, detente!

CONDE
Seguidme

MANRIQUE
Vamos.

LEONOR
¿Qué puedo hacer?
Un solo grito perderlo puede...
Escuchadme

CONDE
¡No!
De celoso amor despreciado
arde en mí terrible fuego.
Vuestra sangre, oh desgraciado,
para apagarlo será poca.
A decirle, oh loca.
«Yo te amo» te atreviste
y él no puede continuar viviendo...
Unas palabras proferiste
que a morir le condenaron.

LEONOR
Un instante al menos conceda
tu indignación a la razón...
Yo, sólo yo, de ese fuego soy,
desgraciadamente, la causa;
caiga, ah, caiga tu furor
sobre la malvada que te ultrajó.
Hunde el hierro en este corazón
que amarte no quiere, no puede.

MANRIQUE
De ese soberbio la ira es vana,
caerá por mí traspasado.
El hombre que amas, por tu amor,
quedará invicto.
Vuestra suerte está echada,
vuestra última hora sonó.
Su corazón y vuestra vida
el destino ha puesto en mis manos.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Acto Segundo

Acto II: La gitana

Escena 1: Campamento de gitanos

Mientras Manrico se sienta junto al lecho de su madre, Azucena, los gitanos cantan el coro del yunque: Vedi le fosche notturne / "¡Ved! El cielo infinito lanza su oscuridad."). Ella es la hija de la gitana quemada por el conde y, aunque vieja, sigue rumiando su venganza. (Aria: Stride la vampa / "¡Rugen las llamas!"). Mientras los gitanos levantan el campamento, Azucena le confiesa a Manrico que cuando intentó quemar al hijo del conde, por equivocación tiró a las llamas a su propio hijo (Aria: Condotta ell'era in ceppi / "La llevaban atadas las manos"). Manrico, entonces se da cuenta de que no es el hijo de Azucena, pero la ama como si de verdad fuera su madre, pues ella siempre le fue leal y amorosa. Manrico le cuenta a Azucena que cuando luchó con su hermano y tuvo la oportunidad de matarlo, sintió una fuerza sobrenatural que le impidió hacerlo (Dúo: Mal reggendo / "Él estaba indefenso bajo mi salvaje ataque"). Llega un mensajero diciendo que Leonora, que cree a Manrico muerto, está por entrar a un convento y tomar el velo esa misma noche. Aunque Azucena intenta impedírselo debido a su débil estado (Ferma! Son io che parlo a te! / "Debo hablarte"), Manrico intentará impedirlo, lanzándose en su búsqueda.

Escena 2: Frente al convento

El Conde de Luna y sus hombres intentan raptar a Leonora y el conde canta su amor por ella (Aria: Il balen del suo sorriso / "La luz de su sonrisa" ... Per me ora fatale / "Hora fatal de mi vida"). Ella y algunas monjas entran en procesión, en el momento en que Luna intenta actuar, Manrico se interpone entre ellos, y ayudado por sus hombres escapa llevándose a Leonora consigo.

Verdi. Il Trovatore, Vedi! Le fosche notturne


ATTO II

La Zingara.

Scena Prima

ZINGARI
Vedi!
Le fosche notturne spoglie
de' cieli sveste
l'immensa volta;
sembra una vedova
che alfin si toglie
i bruni panni
ond'era involta.
All'opra! all'opra!
Dagli, martella.
Chi del gitano
i giorni abbella?
La zingarella!

UOMINI
Versami un tratto; lena e coraggio
il corpo e l'anima traggon dal bere.

TUTTI
Oh guarda, guarda!
Del sole un raggio brilla più vivido
nel mio/tuo bicchiere!
All'opra, all'opra...
Dagli, martella...
Chi del gitano i giorni abbella?
La zingarella!
ACTO II

La Gitana.

Escena Primera

GITANOS
¡Ved!
Las sombras nocturnas se retiran,
de los cielos desnuda
queda la inmensa bóveda;
parece una viuda
que al fin se quita
los negros paños
con que se envolvía.
¡A trabajar! ¡A trabajar!
Golpea, dale al martillo.
¿Quién del gitano
los días embellece?
¡La gitanilla!

HOMBRES
Fuego; fuerza y coraje
al cuerpo y al alma da el beber.

TODOS
Oh, mira; oh, mira, del sol un rayo.
brilla más vívido en mi/tu vaso
A trabajar, a trabajar...
Golpea, dale al martillo
¿Quién del gitano
los días embellece?
¡La gitanilla!

Verdi. Il Trovatore, Stride la vampa!


AZUCENA
Stride la vampa!
La folla indomita corre a quel
fuoco lieta in sembianza;
urli di gioia intorno echeggiano:
Cinta di sgherri
donna s'avanza!
Sinistra splende
sui volti orribili
la tetra fiamma
che s'alza al ciel!
Stride la vampa!
Giunge la vittima
nero vestita,
discinta e scalza!
Grido feroce di morte levasi;
l'eco il ripete
di balza in balza!
Sinistra splende
sui volti orribili
la tetra fiamma
che s'alza al ciel!
AZUCENA
¡Flamean las llamas!
¡La muchedumbre indómita
corre hacia el fuego!
Con alegre semblante
alaridos de gozo
por doquier se escuchan.
Rodeada de esbirros
una mujer avanza.
Siniestra ilumina,
sus rostros horribles,
la tétrica llama
que se alza al cielo.
¡Flamean las llamas!
Llega la víctima de negro vestida,
desceñida y descalza.
Grito feroz de muerte se eleva.
El eco lo repite de roca en roca.
Siniestra ilumina
sus rostros horribles
la tétrica llama
que se alza al cielo.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Mesta è la tua canzon!


ZINGARI
Mesta è la tua canzon!

AZUCENA
Del pari mesta che la storia funesta
da cui tragge argomento!
Mi vendica... Mi vendica!

MANRICO
L'arcana parola ognor!

VECCHIO ZINGARO
Compagni, avanza il giorno
a procacciarci un pan, su, su!...
scendiamo per le propinque ville.

UOMINI
Andiamo.

DONNE
Andiamo.

ZINGARI
Chi del gitano
i giorni abbella?
La zingarella!
GITANOS
¡Triste es tu canción!

AZUCENA
Igual de triste que la historia
funesta cuyo argumento cuenta.
¡Véngame!... ¡Véngame!

MANRIQUE
¡Otra vez la misteriosa palabra!

UN VIEJO GITANO
Compañeros, el día avanza;
a por el pan del sustento vayamos
a las villas cercanas.

HOMBRES
Vamos.

MUJERES
Vamos.

GITANOS
¿Quién del gitano
los días embellece?
¡La gitanilla!

Verdi. Il Trovatore, Soli or siamo


MANRICO
Soli or siamo; deh, narra
questa storia funesta.

AZUCENA
E tu la ignori,
Tu pur!... Ma, giovinetto,
i passi tuoi
d'ambizion lo sprone lungi traea!...
Dell'ava il fine acerbo
e quest'istoria...
La incolpò superbo
conte di malefizio,
onde asseria colto un bambin
suo figlio...
Essa bruciata venne ov'arde
quel foco!

MANRICO
Ahi! Sciagurata!
MANRIQUE
Solos ahora estamos;
cuenta esa historia funesta.

AZUCENA
¡Y tú la ignoras!¡Tú!...
Jovencito ambicioso
tus pasos los espolea.
Lo que consideras
la tragedia de tu nacimiento...
¡De tu abuela el fin funesto
cuenta esa historia...!
La acusó soberbio conde
de maleficio,
asegurando que víctima era
un niño hijo suyo...
Ella quemada donde arde ese fuego.

MANRIQUE
¡Ah, desventurada!

sábado, 22 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Condotta ell'era in ceppi


AZUCENA
Condotta ell'era in ceppi al suo
destin tremendo!
Col figlio sulle braccia,
io la seguia piangendo.
Infino ad essa un varco tentai,
ma invano aprirmi...
Invan tentò la misera
fermarsi e benedirmi!
Ché, fra bestemmie oscene,
pungendola coi ferri,
al rogo la cacciavano
gli scellerati sgherri!
Allor, con tronco accento:
Mi vendica! esclamò.
Quel detto un'eco eterna
in questo cor lasciò.

MANRICO
La vendicasti?

AZUCENA
Il figlio giunsi a rapir del Conte:
Lo trascinai qui meco...
Le fiamme ardean già pronte.

MANRICO
Le fiamme!... oh ciel!...
Tu forse?...

AZUCENA
Ei distruggeasi in pianto...
Io mi sentiva il core dilaniato,
infranto!...
Quand'ecco agli egri spirti,
come in un sogno, apparve
la vision ferale
di spaventose larve!
Gli sgherri ed il supplizio!...
La madre smorta in volto...
Scalza, discinta!... il grido,
il noto grido ascolto...
Mi vendica!...
La mano convulsa tendo... stringo
la vittima... nel foco la traggo,
la sospingo...
Cessa il fatal delirio...
L'orrida scena fugge...
La fiamma sol divampa,
e la sua preda strugge!
Pur volgo intorno il guardo
e innanzi a me vegg'io
dell'empio Conte il figlio...

MANRICO
Ah! come?

AZUCENA
Il figlio mio,
Mio figlio avea bruciato!

MANRICO
Che dici! quale orror!

AZUCENA
Sul capo mio le chiome
sento rizzarsi ancor!
AZUCENA
Atada fue conducida
a su destino tremendo.
Con mi hijo en brazos,
cuyo la seguía llorando.
Hasta ella intenté, en vano,
abrirme camino...
Y en vano intentó
la mísera detenerse y bendecirme,
porque entre blasfemias obscenas,
empujándola con sus hierros,
a la hoguera la arrojaron
los malvados verdugos;
entonces, con ronco acento:
¡véngame!, exclamó;
aquella palabra un eco eterno
en mi corazón dejó.

MANRIQUE
¿La vengaste?

AZUCENA
El hijo llegué a raptar del Conde;
aquí le traje conmigo...
La hoguera ardía ya dispuesta.

MANRIQUE
¡La hoguera!... ¡Oh, cielo!...
¿Tú quizá?...

AZUCENA
El niño se deshacía en llanto...
Yo sentía mi corazón
vacilar, angustiarse,
cuando he aquí que aparecen
como en un sueño,
en funesta visión,
terrible y fantasmal,
los verdugos, el suplicio...
El lívido rostro de mi madre,
descalza, desceñida...
El grito,
el conocido grito escucho:
¡Véngame!...
La mano convulsa tiendo,
cojo la víctima...
al fuego la acerco, la arrojo,
cesa el fatal delirio,
la horrenda visión huye...
¡La hoguera crepita
y su presa devora!
Miro a mi alrededor y veo
del impío Conde el hijo ileso...

MANRIQUE
¡Eh! ¿Cómo?

AZUCENA
¡Mi hijo!
¡Mi propio hijo había quemado!

MANRIQUE
¿Qué dices? ¡Qué horror!

AZUCENA
Sobre mi cabeza,
mis cabellos siento erizarse todavía.

Verdi. Il Trovatore, Non son tuo figlio?


MANRICO
Non son tuo figlio?
E chi son io, chi dunque?

AZUCENA
Tu sei mio figlio!

MANRICO
Eppur dicesti...

AZUCENA
Ah!... forse...
Che vuoi! quando al pensier
s'affaccia il truce caso,
lo spirto intenebrato pone
stolte parole sul mio labbro...
Madre, tenera madre
non m'avesti ognora?

MANRICO
Potrei negarlo?

AZUCENA
A me, se vivi ancora, nol dei?
Notturna,
nei pugnati campi di Velilla,
ove spento fama ti disse,
a darti sepoltura non mossi?
La fuggente aura vital
non iscovrì,
nel seno non t'arrestò
materno affetto?...
E quante cure non spesi
a risanar le tante ferite! ...

MANRICO
Che portai nel dì fatale...
Ma tutte qui, nel petto!...
Io sol, fra mille già sbandati,
al nemico volgendo
ancor la faccia!...
Il rio De Luna su me piombò
col suo drappello; io caddi,
però da forte io caddi!

AZUCENA
Ecco mercede ai giorni,
che l'infame nel singolar certame
ebbe salvi da te!...
Qual t'acciecava
strana pietà per esso?

MANRICO
Oh madre!...
Non saprei dirlo a me stesso!
MANRIQUE
¿Yo no soy tu hijo?.
¿Quién soy yo, entonces?

AZUCENA
¡Tu eres mi hijo!

MANRIQUE
No obstante dijiste...

AZUCENA
¡Ah!... quizá... ¡Qué quieres!
Cuando mi pensamiento
se dirige a la cruel historia,
el espíritu entenebrecido
pone necias palabras en mis labios...
¿Madre, tierna madre no he sido
siempre para ti?

MANRIQUE
¿Podría acaso negarlo?

AZUCENA
¿A mí, el que vivas todavía no debes?
De noche,
por el campo de batalla de Velilla,
donde muerto, te señaló la fama,
¿a darte sepultura
no acudí presurosa?
¿La vida que se te escapaba
no descubrí, y mi maternal afecto
no detuvo en tu pecho?...
¿Y cuántos cuidados no te prodigué
para curar tantas heridas?

MANRIQUE
¡Sí, las que recibí ese día fatal!
Todas aquí, en el pecho...
Yo solo, entre mil que huían,
al enemigo hice frente.
El malvado Conde de Luna
ante mí apareció
al frente de sus huestes.
Ante sus numerosos hombres yo caí.

AZUCENA
He ahí el pago que dio el infame
al día en que en singular combate
le perdonaste la vida...
¿Qué extraordinaria piedad
por él te cegó?

MANRIQUE
¡Oh, madre, ni a mi mismo
me lo logro explicar!

viernes, 21 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Mal reggendo all'aspro assalto


MANRICO
Mal reggendo all'aspro assalto,
ei già tocco il suolo avea:
Balenava il colpo in alto
che trafiggerlo dovea...
Quando arresta un moto arcano,
nel discender, questa mano...
Le mie fibre acuto gelo
fa repente abbrividir!
Mentre un grido vien dal cielo,
che mi dice:
Non ferir!

AZUCENA
Ma nell'alma dell'ingrato
non parlò del cielo un detto!
Oh! se ancor ti spinge il fato
a pugnar col maledetto,
compi, o figlio,
qual d'un Dio,
compi allora il cenno mio!
Sino all'elsa questa lama
vibra, immergi all'empio in cor.

MANRICO
Sì, lo giuro,
questa lama scenderà
dell'empio in cor.
L'usato messo Ruiz invia!
Forse...

AZUCENA
Mi vendica!

MANRICO
Inoltra il piè.
Guerresco evento, dimmi, seguìa?

MESSO
Risponda il foglio
che reco a te.

MANRICO
"In nostra possa è Castellor;
ne dei tu, per cenno del prence,
vigilar le difese.
Ove ti è dato,
affrettati a venir...
Giunta la sera,
tratta in inganno
di tua morte al grido,
nel vicin Chiostro della croce
il velo cingerà Leonora".
Oh giusto cielo!

AZUCENA
Che fia!

MANRICO
Veloce scendi la balza,
e d'un cavallo a me provvedi...

MESSO
Corro...

AZUCENA
Manrico!

MANRICO
Il tempo incalza...
Vola, m'aspetta del colle a' piedi.

AZUCENA
E speri, e vuoi?...

MANRICO
Perderla?... Oh ambascia!...
Perder quell'angelo?...

AZUCENA
È fuor di sé!

MANRICO
Addio...

AZUCENA
No... ferma... odi...

MANRICO
Mi lascia...

AZUCENA
Ferma... Son io che parlo a te!
Perigliarti ancor languente
per cammin selvaggio ed ermo!
Le ferite vuoi, demente,
riaprir del petto infermo?
No, soffrirlo non poss'io...
Il tuo sangue è sangue mio!...
Ogni stilla che ne versi
tu la spremi dal mio cor!

MANRICO
Un momento può involarmi
il mio ben, la mia speranza!...
No, che basti ad arrestarmi
terra e ciel non han possanza...
Ah!... mi sgombra, o madre,
i passi...
Guai per te s'io qui restassi! ...
Tu vedresti ai piedi tuoi
spento il figlio dal dolor!
MANRIQUE
Soportando mal mi terrible asalto
ya el suelo tocado había,
brillaba en lo alto el arma
que traspasarlo debía...
Repentinamente,
la detiene un impulso extraño.
Al descender, esta mano...
Mis fibras, intenso frío,
hace en el momento estremecer
mientras un grito venía del cielo
que me decía: ¡No lo hieras!

AZUCENA
Pero en el alma del ingrato
no habló el cielo lo mismo
¡Oh! Si algún día te lleva el destino
a luchar con el maldito,
cumple, ¡oh, hijo!,
como si fuera la orden de Dios,
cumple entonces con mi mandato:
¡Hasta la empuñadura esta daga
hunde en su impío corazón!

MANRIQUE
Sí, lo juro:
¡Esta daga llegará
a su impío corazón!
El mensajero Ruiz me envía.
Quizá...

AZUCENA
¡Véngame!

MANRIQUE
Adelante.
¿De la guerra noticias me traes?

MENSAJERO
Te responda el mensaje
que te entrego.

MANRIQUE
«Castellar ha caído
en nuestras manos;
tú debes, por orden del príncipe,
vigilar sus defensas.
En cuanto te sea posible,
apresúrate a venir...
Esta noche, llevada por el engaño
de tu falsa muerte,
en el cercano claustro,
de religiosa el velo ceñirá Leonor.»
¡Oh! justo cielo!

AZUCENA
¿Qué sucede?

MANRIQUE
Vete veloz.
Y de un caballo provéeme.

MENSAJERO
Corro.

AZUCENA
¡Manrique!

MANRIQUE
El tiempo apremia, vuela,
espérame al pie del collado.

AZUCENA
¿Qué es lo que ocurre?

MANRIQUE
¿Perderla?..; ¡Oh, angustia!...
¡Perder a ese ángel!

AZUCENA
Está fuera de sí.

MANRIQUE
¡Adiós!

AZUCENA
¡No!... ¡Detente!... ¡Escucha!

MANRIQUE
¡Déjame!

AZUCENA
¡Detente!... Soy yo quien te habla.
Vas a lanzarte, todavía débil,
por caminos salvajes y yermos;
las heridas quieres, demente,
reabrir en el pecho enfermo.
¡No puedo consentirlo, no puedo!
Tu sangre es mi sangre...
Cada lágrima que viertes
tú la exprimes de mi corazón.

MANRIQUE
Un momento puede robarme
mi bien, mi esperanza.
¡No! Para detenerme no hay
en la tierra y el cielo poder alguno.
¡Ah!... no me impidas,
oh madre, ir...
¡Ay de ti si yo aquí quedase!
Verías a tus pies
tu hijo de dolor morir.

Verdi. Il Trovatore, Tutto è deserto


Scena Seconda

CONTE
Tutto è deserto,
né per l'aura ancora
suona l'usato carme...
In tempo io giungo!

FERRANDO
Ardita opra, o Signore,
imprendi.

CONTE
Ardita, e qual furente amore
ed irritato orgoglio chiesero a me.
Spento il rival, caduto
ogni ostacol sembrava
a' miei desiri;
novello e più possente
ella ne appresta...
L'altare!
Ah no, non fia d'altri Leonora!...
Leonora è mia!
Escena Segunda

CONDE
Todo está desierto y silencioso.
Aún no se oye
el acostumbrado toque.
¡A tiempo llego!

FERNANDO
Audaz empresa, oh señor,
osáis emprender.

CONDE
Audaz, como mi ardiente amor
e irritado orgullo exigen de mi.
Muerto mi rival,
desaparecido parecía
todo obstáculo en mi camino,
pero nuevo y más poderoso
ella ha creado:
¡El altar!
¡Ah! no será de otro Leonor...
¡Leonor es mía!

jueves, 20 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Il balen del suo sorriso


CONTE
Il balen del suo sorriso
d'una stella vince il raggio!
Il fulgor del suo bel viso
novo infonde in me coraggio!...
Ah! l'amor,
l'amore ond'ardo
le favelli in mio favor!
Sperda il sole d'un suo sguardo
la tempesta del mio cor.
Qual suono!... oh ciel...

FERRANDO
La squilla
vicino il rito annunzia!

CONTE
Ah! pria che giunga
all'altar... si rapisca!...

FERRANDO
Ah bada!

CONTE
Taci!...
Non odo... andate...
di quei faggi
all'ombra Celatevi...
Ah! fra poco mia diverrà...
Tutto m'investe un foco!

FERRANDO, SEGUACI
Ardire!... Andiam... celiamoci
fra l'ombre... nel mister!
Ardire!... Andiam!... silenzio!
Si compia il suo voler.

CONTE
Per me, ora fatale,
i tuoi momenti affretta:
La gioia che m'aspetta
gioia mortal non è!...
Invano un Dio rivale
s'oppone all'amor mio:
Non può nemmeno un Dio,
donna, rapirti a me!
CONDE
El resplandor de su sonrisa
de una estrella vence el brillo;
el encanto de su rostro hermoso
nuevo valor infunde en mi...
¡Ah! el amor,
el amor en que me quemo
sepa hablarle en mi favor,
disipe el sol de su mirada
la tempestad que ruge en mi corazón.
¡Ya tocan!... ¡Oh cielo!

FERNANDO
Las campanas
próximo el rito anuncian.

CONDE
¡Ah! ¡Antes de que llegue
al altar... la raptaré!

FERNANDO
¡Oh, conteneos!

CONDE
¡Calla!...
No te escucho...
Id... en la oscuridad
de aquellos árboles ocultaos...
¡Ah!, dentro de poco mía será...
¡El amor es fuego que me domina!

FERNANDO, HOMBRES
¡Valor!... Vamos...ocultémonos
Entre las sombras... en el misterio
¡Valor! Vamos... silencio,
Cúmplase su voluntad

CONDE
Hora para mí terrible
tus momentos apresura;
la dicha que me espera
dicha para un mortal no es...
en vano un Dios rival
se opone al amor mío;
no puede siquiera un Dios, Leonor,
arrebatarte a mí.

Verdi. Il Trovatore, Ah!... se l'error t'ingombra


CORO RELIGIOSE
Ah!... se l'error t'ingombra,
o figlia d'Eva, i rai,
presso a morir, vedrai
che un'ombra, un sogno fu,
anzi del sogno un'ombra
la speme di quaggiù!
Vieni e t'asconda il velo
ad ogni sguardo umano!
Aura o pensier mondano
qui vivo più non è.
Al ciel ti volgi e il cielo
si schiuderà per te.
MONJAS
¡Ah! si la maldad te oprime,
¡Oh! hija de Eva, los desengaños,
al morir, verás que una sombra,
un sueño fueron;
más bien la sombra de un sueño
son las esperanzas de aquí abajo.
Ven, y te oculte el velo
a toda mirada humana.
Sentimiento o pensamiento
mundano aquí vivir no pueden.
Al cielo vuelve tu mirada y el cielo
se abrirá para ti.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Perchè piangete?


LEONORA
Perchè piangete?

DONNE
Ah!... dunque tu per sempre
ne lasci!

LEONORA
O dolci amiche,
un riso, una speranza,
un fior la terra non ha per me!
Degg'io volgermi a Quei che
degli afflitti è solo
sostegno e dopo
i penitenti giorni
può fra gli eletti
al mio perduto bene
ricongiungermi un dì!...
Tergete i rai
e guidatemi all'ara!:

CONTE
No, giammai!...

DONNE
Il Conte!

LEONORA
Giusto ciel!

CONTE
Per te non avvi
che l'ara d'imeneo.

DONNE
Cotanto ardia!...

LEONORA
Insano!... E qui venisti?...

CONTE
A farti mia.
LEONOR
¿Por qué lloras?

INÉS
¡Ah! porque tu para siempre
nos dejas

LEONOR
Oh dulces amigas,
una sonrisa,
una esperanza, una flor,
la tierra para mí no tiene.
Deseo yo entregarme
a Aquel que de los afligidos
es luz y conforto,
y después de los tristes días
podré entre los elegidos
con mi perdido bien reunirme...
Secad las lágrimas
y acompañadme al altar.

CONDE
¡No, jamás!

INÉS, MONJAS
¡El Conde!

LEONOR
¡Justo cielo!

CONDE
No tendrás más altar
que el de himeneo.

INÉS, MONJAS
¡Cuán grande es su amor!

LEONOR
¡Loco!... ¿A qué has venido?

CONDE
A hacerte mía.

Verdi. Il Trovatore, E deggio... e posso crederlo?


LEONORA
E deggio... e posso crederlo?
Ti veggo a me d'accanto!
È questo un sogno, un'estasi,
un sovrumano incanto!
Non regge a tanto giubilo
rapito, il cor sospeso!
Sei tu dal ciel disceso,
o in ciel son io cor te?

CONTE
Dunque gli estinti lasciano
di morte il regno eterno;
a danno mio rinunzia
le prede sue l'inferno!
Ma se non mai si fransero
de' giorni tuoi gli stami,
se vivi e viver brami,
fuggi da lei, da me.

MANRICO
Né m'ebbe il ciel,
né l'orrido
varco infernal sentiero...
Infami sgherri vibrano
mortali colpi, è vero!
Potenza irresistibile
hanno de' fiumi l'onde!
Ma gli empi un Dio confonde!
Quel Dio soccorse a me.

DONNE
Il cielo in cui fidasti
pietade avea di te.

FERRANDO, SEGUACI
Tu col destin contrasti:
Suo difensore egli è.

RUIZ
Urgel viva!

MANRICO
Miei prodi guerrieri!

RUIZ
Vieni...

MANRICO
Donna, mi segui.

CONTE
E tu speri?

LEONORA
Ah!

MANRICO
T'arresta...

CONTE
Involarmi costei! No!

RUIZ, ARMATI
Vaneggi!

FERRANDO, SEGUACI
Che tenti, Signor?

CONTE
Di ragione ogni lume perdei!

LEONORA
M'atterrisce...

CONTE
Ho le furie nel cor!

RUIZ, ARMATI
Vien:
la sorte sorride per te.

FERRANDO, SEGUACI
Cedi;
or ceder viltade non è.
LEONOR
¡Es él!... ¿Puedo creerlo?
¡Le veo a mi lado!
¡Es esto un sueño, un éxtasis,
un sobrehumano encanto!
No alcanza a tanta dicha
el corazón sorprendido y arrobado.
¿Tú has bajado del cielo
o en el cielo estoy contigo?

CONDE
¡Entonces los extintos
pueden huir de la muerte!
¡Por mi desgracia renuncia
a sus presas el infierno!
Pero si jamás se rompió
de tu vida el hilo
si vives y vivir deseas
huye de ella, de mí.

MANRIQUE
No me ha tenido el cielo,
y jamás he recorrido
el sendero infernal...
Infames golpes vuestros esbirros
me dieron, es verdad.
Pero un poder irresistible
que a los impíos
un Dios confunde
y ese Dios me socorrió a mi.

INÉS, MONJAS
El cielo en quien confiaste
piedad ha tenido de ti.

FERNANDO. HOMBRES
Con el destino en vano luchasteis
se erigió en su defensor

RUIZ
¡Viva el Conde Urgel!

MANRIQUE
¡Mis valientes guerreros!

RUIZ
Vamos...

MANRIQUE
Leonor, ¡sígueme!

CONDE
¿Y crees que podrás llevártela?

LEONOR
¡Oh!

MANRIQUE
¡Quieto!

CONDE
¿Robármela? ¡No!

RUIZ, SOLDADOS
¡Deliras!

FERNANDO. HOMBRES
¿Qué podéis intentar, señor?

CONDE
¡Se me ha ofuscado la razón!

LEONOR
¡Me aterra!

CONDE
¡Las furias tengo en el corazón!

RUIZ , SOLDADOS
!Vamos¡
Hoy la suerte es benévola contigo.

FERNANDO, HOMBRES
Ceded.
Ahora rendirse cobardía no es.

martes, 18 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Acto Tercero

Acto III: El hijo de la gitana

Escena 1: El campamento del Conde de Luna

(Coro: Or co' dadi ma fra poco / "Ahora jugamos a los dados") Los soldados del conde de Luna traen a Azucena capturada. La llevan ante el Conde, siendo reconocida por Ferrando como la gitana que raptó a su hermano. También se da a conocer como la madre de Manrico, razón por la cual el Conde de Luna encontró doble motivo para condenarla a morir en la hoguera.

Escena 2: Cámara en el castillo

Leonora y Manrico viven el uno para el otro (Aria, Manrico: Ah si, ben mio coll'essere / "Ah, sí, mi amor, siendo tuya"). Cuando van a pronunciar sus votos nupciales entra Ruiz, hombre de Manrico, y le informa de que Azucena será conducida a la hoguera. Manrico se apresura a salir en su ayuda (Stretta: Di quella pira l'orrendo foco / "Las horribles llamas de aquella pira"). Leonora cae desmayada.

Verdi. Il Trovatore, Or co' dadi


ATTO III

Il Figlio della Zingara.

Scena Prima

ALCUNI ARMIGERI
Or co' dadi,
ma fra poco
giuocherem ben altro gioco.

ALTRI
Quest'acciar, dal sangue or terso,
Fia di sangue in breve asperso!

ALCUNI
Il soccorso dimandato!

ALTRI
Han l'aspetto del valor!

TUTTI
Più l'assalto ritardato
or non fia di Castellor.

FERRANDO
Sì, prodi amici;
al dì novello è mente
del capitan la rocca
investir d'ogni parte.
Colà pingue bottino
certezza è rinvenir
più che speranza.
Si vinca; è nostro.

TUTTI
Tu c'inviti a danza!
Squilli, echeggi
la tromba guerriera,
chiami all'armi,
alla pugna,
all'assalto;
fia domani la nostra bandiera
di quei merli piantata sull'alto.
No, giammai non sorrise vittoria
di più liete speranze finor!...
Ivi l'util ci aspetta e la gloria,
ivi opimi la preda e l'onor.
ACTO III

El Hijo de la Gitana.

Escena Primera

SOLDADOS
Ahora jugamos con dados,
pero dentro de poco
jugaremos a otro juego.

OTROS SOLDADOS
Este acero de sangre ahora limpio,
será de sangre en breve cubierto.

SOLDADOS
Es el socorro pedido!

OTROS SOLDADOS
¡Tienen aspecto de ser valientes!

TODOS
Más el asalto a Castellar
no será retrasado más.

FERNANDO
Sí, mis nobles amigos;
en el nuevo día es
pensamiento del capitán
la torre atacar por todas partes.
Allí pingüe botín
con certeza encontraremos.
Venceremos;
estad seguros.

TODOS
¡Todo invita a la danza!
Suene, retumbe la trompeta,
llame a las armas, a la lucha,
al asalto.
Será mañana nuestra bandera
de aquellos muros
plantada en lo alto.
Jamás nos sonrió la esperanza
con más alegres promesas que ahora.
Allí el provecho y la gloria
nos esperan,
allí obtendremos el botín y el honor.

Verdi. Il Trovatore, In braccio al mio rival!


CONTE
In braccio al mio rival!
Questo pensiero
come persecutor
demone ovunque m'insegue!...
In braccio al mio rival!...
Ma corro,
surta appena l'aurora,
io corro e separarvi... Oh Leonora!
Che fu?

FERRANDO
Dappresso il campo
s'aggirava una zingara:
sorpresa da' nostri esploratori,
si volse in fuga; essi,
a ragion temendo.
Una spia nella trista,
l'inseguir...

CONTE
Fu raggiunta?

FERRANDO
È presa.

CONTE
Vista l'hai tu?

FERRANDO
No; della scorta
il condottier m'apprese l'evento.

CONTE
Eccola.

ESPLORATORI
Innanzi, o strega, innanzi...

AZUCENA
Aita!... Mi lasciate... O furibondi
Che mal fec'io?

CONTE
S'appressi.
A me rispondi
e trema dal mentir!

AZUCENA
Chiedi!

CONTE
Ove vai?

AZUCENA
Nol so.

CONTE
Che?

AZUCENA
D'una zingara è costume
muover senza disegno
il passo vagabondo,
ed è suo tetto il ciel,
sua patria il mondo.

CONTE
E vieni?

AZUCENA
Da Biscaglia, ove finora
le sterili montagne
ebbi a ricetto!

CONTE
Da Biscaglia!

FERRANDO
Che intesi!... O qual sospetto!
CONDE
¡En brazos de mi rival!
Este pensamiento,
como terrible demonio,
dondequiera me sigue...
¡En brazos de mi rival!.
Pero correré,
apenas nazca la aurora,
correré a separaros... ¡Oh, Leonor!
¿Qué sucede?

FERNANDO
Alrededor del campamento
erraba una gitana; sorprendida
por nuestros exploradores
intentó huir; ellos,
con razón temiendo
una espía en la malvada,
la siguieron...

CONDE
¿La cogieron?

FERNANDO
Apresada fue.

CONDE
¿La has visto tú?

FERNANDO
No; del grupo el capitán
me ha anticipado la noticia.

CONDE
Aquí llega.

EXPLORADORES
Adelante, oh bruja, adelante...

AZUCENA
¡Auxilio! Dejadme. . ¡Oh crueles!
¿Qué mal os he hecho?

CONDE
¡Acercarla!
Respóndeme.
¡Y tiembla si a mentir te atreves!

AZUCENA
Pregunta.

CONDE
¿A dónde te diriges?

AZUCENA
No lo sé.

CONDE
¿Cómo puede ser eso?

AZUCENA
De los gitanos es costumbre
iniciar sin meta
los pasos vagabundos,
y es su techo el cielo,
su patria el mundo.

CONDE
¿De dónde vienes?

AZUCENA
De Vizcaya, donde hasta ahora
las estériles montañas
me dieron refugio.

CONDE
¡De Vizcaya!

FERNANDO
¡Qué oigo!... ¡Oh, qué sospecha!

lunes, 17 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Giorni poveri vivea


AZUCENA
Giorni poveri vivea,
pur contenta del mio stato;
sola speme un figlio avea...
Mi lasciò!...
m'oblia, l'ingrato!
Io deserta, vado errando
di quel figlio ricercando,
di quel figlio che al mio core
pene orribili costò!...
Qual per esso provo amore
madre in terra non provò!

FERRANDO
Il Suo volto!

CONTE
Di', traesti lunga etade
tra quei monti?

AZUCENA
Lunga, sì.

CONTE
Rammenteresti un fanciul,
prole di conti,
involato al suo castello,
son tre lustri,
e tratto quivi?

AZUCENA
E tu, parla... sei?...

CONTE
Fratello del rapito.

AZUCENA
Ah!

FERRANDO
Sì!

CONTE
Ne udivi mai novella?

AZUCENA
Io?... No... Concedi
Che del figlio
l'orme io scopra.

FERRANDO
Resta, iniqua...

AZUCENA
Ohimè!...

FERRANDO
Tu vedi chi l'infame,
orribil opra commettea...

CONTE
Finisci.

FERRANDO
È dessa.

AZUCENA
Taci

FERRANDO
È dessa che il bambino Arse!

CONTE
Ah! perfida!

CORO
Ella stessa!

AZUCENA
Ei mentisce...

CONTE
Al tuo destino or non fuggi.

AZUCENA
Deh!...

CONTE
Quei nodi più stringete.

AZUCENA
Oh! Dio!... Oh Dio!...

CORO
Urla pure.

AZUCENA
E tu non m'odi,
o Manrico, o figlio mio?...
Non soccorri all'infelice madre tua?

CONTE
Sarebbe ver?
Di Manrico genitrice?

FERRANDO
Trema!...

CONTE
Oh sorte!...
in mio poter!

AZUCENA
Deh, rallentate, o barbari,
le acerbe mie ritorte...
Questo crudel supplizio
è prolungata morte...
D'iniquo genitore
empio figliuol peggiore, trema...
V'è Dio pei miseri,
e Dio ti punirà!

CONTE
Tua prole, o turpe zingara,
colui, quel traditore?...
Potrò col tuo supplizio
ferirlo in mezzo al core!
Gioia m'inonda il petto,
cui non esprime il detto!...
Meco il fraterno cenere
piena vendetta avrà!

FERRANDO, CORO
Infame pira sorgere,
ah, sì, vedrai tra poco...
Né solo tuo supplizio
sarà terreno foco!...
Le vampe dell'inferno
a te fina rogo eterno;
ivi penare ed ardere
l'anima tua dovrà!
AZUCENA
Allí pobre vivía
pero contenta con mi estado
como única esperanza un hijo tenía.
Me dejó...
Me ha olvidado el ingrato.
Yo, sola, voy errante.
Ese hijo buscando
ese hijo que a mi corazón
penas horribles costó
y por el cual siento un amor
que madre en la tierra no ha sentido.

FERNANDO
¡Es su mismo rostro!

CONDE
Dime, ¿has estado mucho tiempo
en aquellos montes?

AZUCENA
Largo tiempo, sí.

CONDE
¿ Recuerdas un niño,
hijo de un conde,
robado de su castillo
hace tres lustros,
y arrojado a una hoguera?

AZUCENA
Tú, que me hablas..., ¿quién eres?

CONDE
Hermano del raptado.

AZUCENA
¡Oh!

FERNANDO
¡Es ella!

CONDE
¿Nunca has oído esa historia?

AZUCENA
¿Yo?... No.
Concédeme que de mi hijo
las huellas busque.

FERNANDO
¡Te quedarás, inicua!

AZUCENA
¡Ay de mi!

FERNANDO
Vos veis a quien la infame,
la horrible obra realizó...

CONDE
Acaba.

FERNANDO
Es ella.

AZUCENA
¡Calla!

FERNANDO
Es ella quien el niño quemó.

CONDE
¡Ah, pérfida!

CORO
¡Es ella!

AZUCENA
Ese hombre ha mentido.

CONDE
De tu destino no escaparás.

AZUCENA
¡Ay!

CONDE
¡Esas ligaduras apretad!

AZUCENA
¡Oh Dios!... ¡Oh Dios!

CORO
Grita cuanto quieras.

AZUCENA
¿Y tú no me oyes oh Manrique,
oh hijo mio?
¿No socorres a tu infeliz madre?

CONDE
¿Es posible?
¡La madre de Manrique!

FERNANDO
¡Temblar puede!

CONDE
¡Oh suerte benévola!...
¡En mi poder!

AZUCENA
¡Ay! Moderad, oh bárbaros,
mis acerbas torturas...
Este cruel suplicio
es prolongada muerte...
De inicuo padre
nació impío peor hijo, pero ¡tiembla!
Hay un Dios que por los míseros vela.
Y ese Dios te castigará.

CONDE
Tu hijo, oh torpe gitana,
es el maldito seductor...
Podré con tu suplicio
herirlo en medio del corazón.
El gozo me inunda el pecho
como la palabra no puede expresar.
Mi hermano vivo quemado
plena venganza tendrá.

FERNANDO, CORO
Infame pira arder, impía,
verás dentro de poco...
Y tu suplicio no acabará
con el horrendo fuego;
las llamas del infierno
para ti serán eterna hoguera.
Allí penar y arder
tu alma tendrá.

Verdi. Il Trovatore, Quale d'armi fragor


Scena Seconda

LEONORA
Quale d'armi fragor
poc'anzi intesi?

MANRICO
Alto è il periglio!
Vano dissimularlo fora!
Alla novella aurora
assaliti saremo!...

LEONORA
Ahimè!... che dici!...

MANRICO
Ma de' nostri nemici
avrem vittoria...
Pari abbiam al loro ardir,
brando e coraggio!...
Tu va'; le belliche opre,
nell'assenza mia breve,
a te commetto.
Che nulla manchi!...

LEONORA
Di qual tetra luce
il nostro imen risplende!

MANRICO
Il presagio funesto,
deh, sperdi, o cara!...

LEONORA
E il posso?

MANRICO
Amor... sublime amore,
in tale istante
ti favelli al core.
Escena Segunda

LEONOR
¿Qué significa el fragor de armas
que hace poco he oído?

MANRIQUE
Gran peligro corremos.
Vano disimularlo fuera.
Cuando nazca la nueva aurora
asaltados seremos...

LEONOR
¡Ay!... ¿Qué dices?

MANRIQUE
Pero sobre nuestros enemigos
victoria obtendremos...
Iguales a ellos tenemos
audacia, espada y valor
Tu vete a las bélicas defensas;
en mi breve ausencia,
a ti te encargo
que nada falte...

LEONOR
Qué funestas luces
nuestra boda iluminan.

MANRIQUE
Todo presagio funesto
aparta de ti, oh amada.

LEONOR
¿Es posible?

MANRIQUE
Amor... sublime amor
en los próximos instantes
te hable al corazón...

domingo, 16 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Ah! sì, ben mio


MANRICO
Ah! sì, ben mio, coll'essere
io tuo, tu mia consorte,
avrò più l'alma intrepida,
il braccio avrò più forte;
ma pur se nella pagina
de' miei destini è scritto
ch'io resti fra le vittime
dal ferro ostil trafitto,
fra quegli estremi aneliti
a te il pensier verrà
e solo in ciel precederti
la morte a me parrà!
MANRIQUE
¡Ah! sí, mi bien,
siendo yo tuyo y tú mi esposa,
será más intrépida mi alma,
mi brazo será más fuerte.
Pero si en el libro
de mi destino está escrito
que yo quede entre las víctimas,
por el hierro enemigo traspasado,
en los últimos momentos,
a ti mi pensamiento irá,
y sólo precederte en el cielo
la muerte para mí será.

Verdi. Il Trovatore, L'onda de' suoni mistici


LEONORA, MANRICO
L'onda de' suoni mistici
pura discende al cor!
Vieni; ci schiude il tempio
gioie di casto amor.
MANRIQUE, LEONOR
Los sones de mística melodía
puros descienden sobre el corazón;
ven; nos abre el templo
la dicha inmensa de casto amor.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Manrico? Che?


RUIZ
Manrico?

MANRICO
Che?

RUIZ
La zingara,
vieni, tra ceppi mira...

MANRICO
Oh Dio!

RUIZ
Per man de' barbari
accesa è già la pira...

MANRICO
Oh ciel! mie membra oscillano...
Nube mi copre il ciglio!

LEONORA
Tu fremi!

MANRICO
E il deggio!... Sappilo. Io son...

LEONORA
Chi mai?

MANRICO
Suo figlio!...
Ah! vili!... il rio spettacolo
Quasi il respir m'invola...
Raduna i nostri, affrettati...
Ruiz... va...
torna... vola...
RUIZ
Manrique...

MANRIQUE
¿Qué ocurre?

RUIZ
La gitana,
ven, mírala de cadenas cargada.

MANRIQUE
¡Oh, Dios!

RUIZ
Por mano de los bárbaros
encendida está ya la pira.

MANRIQUE
¡Oh, cielos! Mi cuerpo vacila...
Nubes cubren mis ojos.

LEONOR
¡Tiemblas!

MANRIQUE
Es ella... Debes saberlo. Yo soy...

LEONOR
¿Quién?

MANRIQUE
¡Su hijo!..:
¡Ah! ¡Cobardes! ...
El horrible espectáculo
el aliento me roba...
Reúne a los nuestros, apresúrate...
Ruiz... vete...torna... vuela...

Verdi. Il Trovatore, Di quella pira


MANRICO
Di quella pira l'orrendo foco
tutte le fibre m'arse. avvampò!...
Empi, spegnetela, o ch'io fra poco
col sangue vostro la spegnerò...
Era già figlio prima d'amarti,
non può frenarmi il tuo martir.
Madre infelice, corro a salvarti,
o teco almeno corro a morir!

LEONORA
Non reggo a colpi tanto funesti...
Oh, quanto meglio saria morir!

RUIZ, ARMATI
All'armi, all'armi!
Eccone presti a pugnar teco,
teco a morir.
MANRIQUE
De esa pira el horrendo fuego
todas las fibras me quema...
Impíos, apagadla, o dentro de poco
con vuestra sangre la apagaré yo...
Además de amarte soy tu hijo,
no puedo ver impasible tu martirio.
Madre infeliz, corro a salvarte,
o contigo, al menos, corro a morir.

LEONOR
No resisto golpes tan funestos...
¡Oh, cuánto mejor sería morir!

RUIZ, SOLDADOS
¡A Las armas! ¡A las armas!
Henos prestos a luchar contigo,
contigo a morir.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Acto Cuarto

Acto IV: El castigo

Escena 1: Frente a una celda del castillo

Leonora intenta liberar a Manrico, que ha sido capturado por el Conde de Luna (Aria: D'amor sull'ali rosee / "En las alas rosadas del amor"; coro y dúo: Miserere / "Señor, apiádate de esta alma"). Leonora implora piedad al Conde y ofrece su vida a cambio de la de Manrico. Promete entregarse al Conde, pero en secreto bebe un veneno de su anillo para morir antes de que el conde de Luna pueda consumar la boda (Dúo: Mira, d'acerbe lagrime / "Mira las amargas lágrimas que derramo").

Escena 2: En la celda

Manrico y Azucena esperan su ejecución. Manrico intenta calmar a su madre, quien no puede conciliar el sueño, su mente recuerda los días más felices en las montañas (Dúo: Ai nostri monti ritorneremo / "De nuevo regresaremos a nuestras montañas"). La gitana finalmente se duerme. Leonora llega para decirle a Manrico que está a salvo, y le dice que está salvado, rogándole que escape. Pero él rechaza dejar la prisión, cuando se entera de que Leonora no le podrá acompañar. Se cree engañado hasta que se da cuenta de que ella ha bebido el veneno para mantenerse fiel a él. Leonora agoniza en brazos de Manrico y le confiesa que prefiere morir con él que casarse con otro (Cuarteto: Prima che d'altri vivere / "Antes que vivir como la mujer de otro"). El Conde de Luna entra y al ver a su prometida muerta en brazos de su rival, ordena la ejecución de Manrico. Mientras se cumple la sentencia, Azucena despierta junto al Conde y cuando el conde le muestra al muerto Manrico, ella en vez de lamentarse grita extasiada por el triunfo: Egli era tuo fratello! / "Él era tu hermano... Te he vengado, ¡oh, madre!". Al mismo tiempo que Azucena, el conde grita desesperado E vivo ancor! / "¡Y yo debo seguir viviendo!".

Verdi. Il Trovatore, Siam giunti


ATTO IV

Il supplizio.

Scena Prima

RUIZ
Siam giunti;
ecco la torre,
ove di Stato gemono i prigionieri...
ah, l'infelice ivi fu tratto!

LEONORA
Vanne, lasciami,
né timor di me ti prenda...
Salvarlo io potrò forse.
Timor di me?... sicura,
presta è la mia difesa.
In quest'oscura notte ravvolta,
presso a te son io,
e tu nol sai...
Gemente aura che intorno spiri,
deh, pietosa gli arreca
i miei sospiri...
ACTO IV

El suplicio.

Escena Primera

RUIZ
Hemos llegado;
esa es la torre donde gimen
los prisioneros del Estado...
Ah, el infeliz a ella fue traído.

LEONOR
Vete, déjame,
no temas por mi...
Quizá podré salvarlo.
¿Temor por mí?...
Segura y pronta es mi defensa.
En esta oscura noche,
junto a ti estoy
tú no lo sabes...
Brisa que silenciosa soplas.
¡Ay!, piadosa,
llévale mis suspiros...

Verdi. Il Trovatore, D'amor sull'ali rosee


LEONORA
D'amor sull'ali rosee
vanne, sospir dolente:
Del prigioniero misero
conforta l'egra mente...
Com'aura di speranza
aleggia in quella stanza:
Lo desta alle memorie,
ai sogni dell'amor!
Ma deh! non dirgli,
improvvido,
le pene del mio cor!
LEONOR
Del amor sobre las alas rosadas vete,
suspiro doliente;
del mísero prisionero
consuela la triste mente...
Como aurora de esperanza
refresca aquella estancia:
Despierta su memoria
a los sueños de amor
pero, ¡ay!, no vayas a decirle,
por descuido,
las penas de mi corazón.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Miserere


VOCI INTERNE
Miserere d'un'alma già vicina
alla partenza che non ha ritorno!
Miserere di lei, bontà divina,
preda non sia
dell'infernal soggiorno!

LEONORA
Quel suon,
quelle preci solenni,
funeste, empiron quest'aere
di cupo terror!...
Contende l'ambascia,
che tutta m'investe,
al labbro il respiro,
i palpiti al cor!

MANRICO
Ah, che la morte ognora
è tarda nel venir
a chi desia morir!...
Addio, Leonora!

LEONORA
Oh ciel!... sento mancarmi!

VOCI INTERNE
Miserere d'un'alma già vicina
alla partenza che non ha ritorno!
Miserere di lei, bontà divina
preda non sia
dell'infernal soggiorno!

LEONORA
Sull'orrida torre, ah!
Par che la morte con ali di tenebre
librando si va!
Ahi! forse dischiuse gli fian queste
porte sol quando cadaver
già freddo sarà!

MANRICO
Sconto col sangue mio
l'amor che posi in te!...
Non ti scordar di me!
Leonora, addio!

LEONORA
Di te, di te scordarmi!!...
Tu vedrai che amore in terra
mai del mio non fu più forte;
vinse il fato in aspra guerra,
vincerà la stessa morte.
O col prezzo di mia vita
la tua vita io salverò,
o con te per sempre unita
nella tomba io scenderò.
VOCES INTERIORES
Misericordia de un alma cercana
a la partida que no tiene retorno.
Misericordia de ella,
bondad divina,
presa no sea del demonio infernal.

LEONOR
Ese tañido, esas preces
Solemnes, funestas
llenaron la atmósfera
de sombrío terror.
Debo contener la angustia,
que por entero me domina,
del labio la respiración,
del corazón la palpitación.

MANRIQUE
Ah, siempre la muerte
se retrasa en venir...
Al que desea morir...
¡Adiós, Leonor!

LEONOR
¡Oh, cielo!... Las fuerzas me faltan.

VOCES INTERIORES
Misericordia de un alma cercana
a la partida que no tiene retorno.
Misericordia de ella,
bondad divina,
presa no sea del demonio infernal.

LEONOR
Sobre la hórrida torre, ¡ay!,
parece que la muerte
con las alas tenebrosas
cerniéndose está.
¡Ah! quizá abierta le sea esa puerta
sólo cuando cadáver ya frío sea.

MANRIQUE
Pago con mi sangre
el amor que puse en ti...
¡No te olvides de mí!
¡Leonor, adiós!

LEONOR
¡De ti olvidarme!...
Verás que amor en la tierra
no ha habido más fuerte que el mío:
Venció al destino en terrible guerra,
vencerá a la misma muerte.
Con el precio de mi vida
la tuya salvaré,
o contigo para siempre unida
a la tumba yo bajaré.

Verdi. Il Trovatore, Udite? Come albeggi


CONTE
Udite? Come albeggi,
la scure al figlio
ed alla madre il rogo.
Abuso io forse del poter che pieno
In me trasmise il prence!
A tal mi traggi,
Donna per me funesta!...
Ov'ella è mai?
Ripreso Castellor,
di lei contezza
non ebbi, e furo indarne
tante ricerche e tante!
Ah! dove sei, crudele?

LEONORA
A te dinante.
CONDE
¿Oísteis? Cuando alboree
la cuchilla al hijo,
a la madre la hoguera.
Abuso tal vez del pleno poder
que me ha concedido el rey.
¡A tal extremo me ha llevado
una mujer para mí funesta!...
¿Dónde estará ahora?
Cuando tomamos Castellar,
de ella noticia no tuve,
y fueron vanas cuantas
búsquedas ordené
¡Ah! ¿Dónde estás, cruel?

LEONOR
Delante de ti.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Verdi. Il Trovatore, Qual voce!... come!


CONTE
Qual voce!... come!... tu, donna?

LEONORA
Il vedi.

CONTE
A che venisti?

LEONORA
Egli è già presso all'ora estrema;
e tu lo chiedi?

CONTE
Osar potresti?...

LEONORA
Ah sì, per esso pietà domando...

CONTE
Che! tu deliri!
Io del rival sentir pietà?

LEONORA
Clemente Nume a te l'ispiri...

CONTE
È sol vendetta mio Nume... Va.

LEONORA
Mira, di acerbe lagrime
spargo al tuo piede un rio:
Non basta il pianto? svenami,
ti bevi il sangue mio...
Calpesta io mio cadavere,
ma salva il Trovator!

CONTE
Ah! dell'indegno rendere
vorrei peggior la sorte:
fra mille atroci spasimi
centuplicar sua morte;
più l'ami, e più terribile
divampa il mio furor!

LEONORA
Conte...

CONTE
Né cessi?

LEONORA
Grazia!...

CONTE
Prezzo non avvi alcuno
ad ottenerla... scostati...

LEONORA
Uno ve n'ha... sol uno!...
Ed io te l'offro.

CONTE
Spiegati, Qual prezzo, di'.

LEONORA
Me stessa!

CONTE
Ciel!... tu dicesti?...

LEONORA
E compiere saprò la mia promessa.

CONTE
È sogno il mio?

LEONORA
Dischiudimi la via fra quelle mura...
Ch'ei m'oda... Che la vittima
fugga, e son tua.

CONTE
Lo giura.

LEONORA
Lo giuro a Dio che l'anima
tutta mi vede!

CONTE
Olà!

LEONORA
M'avrai,
ma fredda esanime spoglia

CONTE
Colui vivrà.

LEONORA
Vivrà!... contende il giubilo
i detti a me, Signore...
Ma coi frequenti palpiti
merce' ti rende il core!
Ora il mio fine impavida,
piena di gioia attendo...
Potrò dirgli morendo:
Salvo tu sei per me!

CONTE
Fra te che parli?... volgimi,
volgimi il detto ancora,
o mi parrà delirio
quanto ascoltai finora...
Tu mia!...
Tu mia!... ripetilo.
Il dubbio cor serena...
Ah!... ch'io lo credo appena
udendolo da te!

LEONORA
Andiam...

CONTE
Giurasti... pensaci!

LEONORA
È sacra la mia fe'!
CONDE
¡Qué voz!... ¡Cómo!...¿Tu, Leonor?

LEONOR
Ya lo ves.

CONDE
¿A qué has venido?

LEONOR
Él esta próximo a su hora postrera,
¿y me lo preguntas?

CONDE
¿Entonces aun te atreves...?

LEONOR
¡Ah, sí, para él piedad te pido!

CONDE
¡Tu deliras!
¿Yo de mi rival sentir piedad?

LEONOR
El clemente Dios te la inspire.

CONDE
Mi Dios es la venganza... ¡Vete!

LEONOR
Mira, con amargas lágrimas
baño tus pies.
¿No te basta mi llanto?
Mátame; y mi sangre podrás beber...
Pisotear mi cadáver,
pero salva al Trovador.

CONDE
¡Ah! del indigno quisiera
hacer peor la suerte;
entre mil atroces espasmos
darle cien muertes...
Cuando más le amas,
más terrible llamea mi furor.

LEONOR
¡Conde!

CONDE
¿No callas?

LEONOR
¡Gracia!

CONDE
Precio no tienes alguno
para obtenerla... ¡Apártate!

LEONOR
Uno hay... solo uno...
y yo te lo ofrezco.

CONDE
¡Explícate! ¿Cuál es el precio? ¡Di!

LEONOR
¡Yo misma!

CONDE
¡Cielos!... ¿Dices que....?

LEONOR
Y cumplir sabré mi promesa.

CONDE
¿Estoy soñando?

LEONOR
Ábreme un camino entre esos muros...
Que yo le vea...
que la víctima huya... y soy tuya.

CONDE
Júralo.

LEONOR
Lo juro por Dios
que el alma toda me ve.

CONDE
¡Abrid!

LEONOR
Me tendrá;
pero fría, exánime esposa

CONDE
Él vivirá

LEONOR
Vivirá... el júbilo enmudece
mi lengua, oh Señor...
Pero con sus latidos
gracias te da el corazón.
Ahora mi fin impávida
llena de gozo espero...
Decirlo podrá muriendo:
¡Te he salvado con mi vida!

CONDE
¿Entre ti qué hablas?...
¡Ah! repítemelo.
Repítemelo una vez más
o me parecerá un sueño.
Cuanto escuché hasta ahora...
Tú mía... tú mía... repítemelo;
El desconfiado corazón se serena
¡ah! que yo lo creo apenas
oyéndolo de ti.

LEONOR
Vamos.

CONDE
Lo juraste... no lo olvides.

LEONOR
Y sagrado es mi juramento.