sábado, 30 de abril de 2016

Verdi. Aida. Ritorna vincitor!


AIDA
Ritorna vincitor!
E dal mio labbro uscì
l'empia parola!
Vincitor del padre mio,
di lui che impugna l'armi
per me,
per ridonarmi una patria,
una reggia e il nome illustre
che qui celar m'è forza!
Vincitor de' miei fratelli...
ond'io lo vegga,
tinto del sangue amato,
trionfar nel plauso
Dell'egize coorti!
E dietro il carro, un re,
mio padre, di catene avvinto!
L'insana parola,
o numi, sperdete!
Al seno d'un padre
la figlia rendete;
struggete le squadre
dei nostri oppressor!
Ah, sventurata!
che dissi?
E l'amor mio?
Dunque scordar poss'io
questo fervido amore che,
oppressa e schiava,
come raggio di sol
qui mi beava?
Imprecherò la morte a Radamès,
a lui ch'amo pur tanto!
Ah! non fu in terra mai
da più crudeli angosce
un core affranto!
I sacri nomi
di padre, d'amante
nè profferir poss'io, ne ricordar.
Per l'un, per l'altro,
confusa, tremante,
io piangere vorrei, vorrei pregar.
Ma la mia prece
in bestemmia si muta,
delitto è il pianto a me,
colpa il sospir.
In notte cupa
la mente è perduta,
e nell'ansia crudel
vorrei morir.
Numi,
pietà del mio soffrir!
Speme non v'ha pel mio dolor.
Amor fatal, tremendo amor
spezzami il cor,
fammi morir! ecc.
AIDA
¡Vuelve vencedor!
¡Y mis labios pronuncian
esa palabra impía!
Vencedor de mi padre,
de él que empuña las armas
por mí,
para devolverme una patria,
un reino y el ilustre nombre
que aquí me es forzoso ocultar.
¡Vencedor de mis hermanos...
Quizás lo vea,
teñido de sangre amada,
triunfar entre el aplauso
de las cohortes egipcias!
¡Y tras su carro, un rey,
mi padre, cargado de cadenas!
¡Oh, dioses, olvidad
esas palabras insensatas!
Devolved a la hija
al seno de su padre;
¡destruid los escuadrones
de nuestros opresores!
¡Ah! ¡Desgraciada!
¿Qué estoy diciendo?
¿Y mi amor?
¿Acaso puedo olvidar
este amor ferviente que aquí,
aunque esclava y oprimida,
como un rayo de sol
me ha hecho feliz?
¡Desearé la muerte a Radamés,
a él, al que tanto amo!
¡Ah!, nunca en la tierra
se vio un corazón desgarrado
por angustias más crueles.
Los sagrados nombres
de padre, de amante,
no puedo pronunciar ni recordar.
Por eso me hallo,
confusa y temblorosa,
quisiera rogar, por uno y por otro.
Pero mi plegaria
se transforma en blasfemia.
El llanto es delito para mí,
y culpa el suspiro.
Mi mente está perdida
en la noche oscura,
y en esta angustia cruel
quisiera morir.
¡Dioses,
apiadaos de mi sufrimiento!
Mi dolor no tiene esperanzas.
Amor fatal, tremendo amor,
despedázame el corazón,
hazme morir!, etc.

viernes, 29 de abril de 2016

Verdi. Aida. Possente, possente Fthà


Scena 2

SACERDOTESSA,
SACERDOTESSE
Possente, possente Fthà,
del mondo spirito
animator, ah!,
noi t'invochiamo!

RAMFIS, SACERDOTI
Tu che dal nulla hai tratto
l'onde, la terra, il ciel,
noi t'invochiamo!

SACERDOTESSA,
SACERDOTESSE
Immenso, immenso Fthà,
del mondo Spirito fecondator,
ah! Noi t'invochiamo!

RAMFIS, SACERDOTI
Nume che del tuo spirito
sei figlio e genitor,
noi t'invochiamo!

SACERDOTESSA,
SACERDOTESSE
Fuoco increato, eterno,
onde ebbe luce il sol, ah!
Noi t'invochiamo!

SACERDOTESSA,
SACERDOTESSE
Vita dell'universo,
mito d'eterno amor,
noi t'invochiamo!

SACERDOTESSA,
SACERDOTESSE
Immenso Fthà!

RAMFIS, SACERDOTI
Noi t'invochiamo!
Escena 2

GRAN SACERDOTISA,
SACERDOTISAS
Poderoso, poderoso Fthá,
espíritu animador
del mundo, ¡ah!
¡Nosotros te invocamos!

RAMFIS, SACERDOTES
Tú que de la nada has creado
las aguas, la tierra, el cielo,
¡nosotros te invocamos!

GRAN SACERDOTISA,
SACERDOTISAS
Inmenso, inmenso Fthá,
espíritu fecundador del mundo,
¡ah! ¡Nosotros te invocamos!

RAMFIS, SACERDOTES
Dios que eres hijo y progenitor
de tu espíritu,
¡nosotros te invocamos!

GRAN SACERDOTISA,
SACERDOTISAS
Fuego no creado, eterno,
que alumbró la luz del sol, ¡ah!
¡Nosotros te invocamos!

GRAN SACERDOTISA,
SACERDOTISAS
Vida del universo,
mito de eterno amor,
¡nosotros te invocamos!

GRAN SACERDOTISA,
SACERDOTISAS
¡Inmenso Fthá!

RAMFIS, SACERDOTES
¡Nosotros te invocamos!

jueves, 28 de abril de 2016

Verdi. Aida. Mortal, diletto ai numi


RAMFIS
Mortal, diletto ai numi,
a te fidate
son d'Egitto le sorti.

RAMFIS, SACERDOTI
Il sacro brando
dal Dio temprato,
per tua man diventi
ai nemici
terror, folgore, morte.

RAMFIS
Nume, custode e vindice
di questa sacra terra,
la mano tua distendi
sovra l'egizio suol.

RADAMÈS
Nume, che duce ed arbitro
sei d'ogni umana guerra,
proteggi tu, difendi
d'Egitto il sacro suol.

RAMFIS
La mano tua distendi, ecc.

SACERDOTI
Nume, custode e vindice...

SACERDOTESSE
Possente, possente Fthà
del mondo creator, ah! ecc.

RADAMÈS, SACERDOTI
Possente Fthà,
spirito fecondator.
Tu che dal nulla hai tratto
il mondo...

RADAMÉS, RAMFIS,
SACERDOTI
Immenso Fthà!
RAMFIS
Mortal, amado por los dioses,
el destino de Egipto
te ha sido confiado.

RAMFIS, SACERDOTES
Que la espada sagrada,
templada por los dioses,
en tu mano se convierta
para los enemigos
en terror, rayos y muerte.

RAMFIS
¡Oh dios!, protector y vengador
de esta sagrada tierra,
extiende tu mano
sobre el suelo egipcio.

RADAMÉS
¡Oh dios!, que eres jefe y juez
de todas las guerras humanas,
protege y defiende
el sagrado suelo egipcio.

RAMFIS
Extiende tu mano, etc.

SACERDOTES
¡Oh dios!, protector y vengador...

SACERDOTISAS
Poderoso, poderoso Fthá,
creador del mundo, ¡ah!, etc.

RADAMÉS, SACERDOTES
¡Poderoso Fthá!,
espíritu fecundador.
Tú que de la nada has creado
el mundo...

RADAMÉS, RAMFIS,
SACERDOTES
¡Inmenso Fthá!

miércoles, 27 de abril de 2016

Verdi. Aida. Acto Segundo

Acto II

Escena 1: sala privada de Amneris

Se desarrollan danzas y música para celebrar la victoria de Radamés (Coro, Amneris: Chi mai fra gli inni e i plausi / "Nuestras canciones alaban su gloria"'). Sin embargo, Amneris aún duda sobre el amor de Radamés y se pregunta si Aida está enamorada del joven guerrero. Intenta olvidar sus dudas, entreteniendo su corazón preocupado con la danza de esclavas moras (Coros, Amneris: Vieni: sul crin ti piovano / "Venid, vosotras de mechones largos y sueltos").

Cuando Aida entra en la cámara, Amneris pide que todo el mundo se marche. Se produce el enfrentamiento entre Aida y Amneris: la princesa egipcia interroga con astucia a la esclava que, involuntariamente, descubre su amor por Radamés. (Amneris, Aida: Fu la sorte dell' armi a' tuoi funesta / "El resultado de la batalla fue cruel para tu pueblo..."). El contraste entre las tesituras de las dos voces (soprano y mezzosoprano), la sutilezas de la orquestación y el empleo de los temas musicales asociados a los dos personajes son elementos manejados por Verdi de modo admirable. Dúo: En la sorte dell'armi [La suerte de las armas] Amore! Amore!; E vero, io l'amo; Alla pompa; Numi, pietà [¡Amor, amor!; Es cierto, lo amo; A la pompa; Dioses, piedad].

Esta confesión encoleriza a Amneris, quien se revela como su rival y planea vengarse de Aida. Ignorando las peticiones de Aida, (Amneris, Aida, coro: Su! del Nilo al sacro lido / "¡Arriba! en las orillas sagradas del Nilo") Amneris la deja a solas en la cámara.

Escena 2: La gran puerta de la ciudad de Tebas

Radamés regresa victorioso y las tropas marchan dentro de la ciudad. Se desarrolla una escena de enorme espectacularidad que sirve de justificación a colosales montajes. El coro inicial (Gloria all'Egitto, ad Iside / "Gloria a Egipto, ¡a Isis!") fue adoptado por el jedive que encargó la ópera a Verdi como himno nacional, y se ha convertido en uno de los pasajes corales más representativos de la época.

El rey de Egipto decreta que en este día el triunfante Radamés puede tener lo que desee. Los cautivos etíopes están reunidos y Amonasro aparece entre ellos. Aida inmediatamente se aproxima a su padre, pero sus verdaderas identidades aún son desconocidas para los egipciones, excepto por el hecho de que son padre e hija. Amonasro declara que el rey etíope (él mismo) ha resultado muerto en la batalla. Aida, Amonasro y los etíopes capturados ruegan al rey egipcio que se apiade de ellos, pero los egipcios piden su muerte (Aida, Amneris, Radamés, el Rey, Amonasro, coro: Che veggo! .. Egli? .. Mio padre! .. Anch'io pugnai / "¿Qué veo?.. ¿Es él? ¿Mi padre?").

Como recompensa por parte del rey, Ramadés le ruega que no mate a los prisioneros y los libere. Agradecido, el rey de Egipto declara que Radamés será su sucesor y el prometido de su hija (Aida, Amneris, Radamés, el Rey, Amonasro, coro: O Re: pei sacri Numi! .. Gloria all'Egitto / "Oh Rey, por los dioses sagrados..."). Aida y Amonasro permanecen como rehenes para asegurar que los etíopes no se vengarán de su derrota.

Verdi. Aida. Chi mai fra gl'inni


ATTO II

Scena 1

SCHIAVE
Chi mai fra
gl'inni e i plausi,
erge alla gloria il vol,
al par d'un dio terribile,
fulgente al par del sol?
Vieni: sul crin ti piovano
contesti al lauri i fior;
suonin di gloria i cantici
coi cantici d'amor.

AMNERIS
Ah!
vieni, vieni amor mio, m'inebria,
fammi beato il cor!

SCHIAVE
Or dove son le barbare
orde dello stranier?
Siccome nebbia sparvero
al soffio del guerrier.
Vieni: di gloria il premio
raccogli, o vincitor;
t'arrise la vittoria,
t'arriderà l'amor.

AMNERIS
Ah!
Vieni, vieni amor mio, ravvivami
d'un caro accento ancor!, ecc.

SCHIAVE
Vieni: sul crin ti piovano, ecc.

AMNERIS
Ah!
vieni, vieni amor mio, m'inebria,
Silenzio!
Aida verso noi s'avanza.
Figlia de'vinti
il suo dolor m'è sacro.
Nel rivederla,
il dubbio atroce in me si desta.
Il mistero fatal
si squarci alfine!
ACTO II

Escena 1

ESCLAVAS
¿Quién es el que
entre himnos y aplausos
hacia la gloria vuela,
cual un dios terrible,
resplandeciente como el sol?
Ven: que flores y laureles
lluevan sobre tu cabeza;
y que los cánticos de gloria
suenen junto a los del amor.

AMNERIS
¡Ah!
¡Ven, ven amor mío, embriágame,
llena de gozo mi corazón!

ESCLAVAS
¿Dónde están ahora las bárbaras
hordas extranjeras?
Se han desvanecido como la niebla
al soplo del guerrero.
Ven: recoge el premio
de la gloria, oh vencedor;
la victoria te ha sonreído,
te sonreirá el amor.

AMNERIS
¡Ah!
¡Ven, ven amor mío, reaviva,
llena de gozo mi corazón!, etc.

ESCLAVAS
Ven; que flores y laureles, etc.

AMNERIS
¡Ah!
¡Ven, ven amor mío, embriágame,
¡Silencio!
Aida viene hacia nosotras.
Siendo hija de los vencidos,
su dolor es sagrado para mí.
Viéndola de nuevo,
la duda atroz despierta en mí.
¡Que el misterio fatal
se desvele al fin!

martes, 26 de abril de 2016

Verdi. Aida. Fu la sorte dell'armi


AMNERIS
Fu la sorte dell'armi
a'tuoi funesta, povera Aida!
Il lutto che t'opprime sul cor
teco divido.
lo son l'amica tua;
tutto da me tu avrai,
vivrai felice!

AIDA
Felice esser poss'io
lungi dal suol natio
qui dove ignota m'è la sorte
del padre e dei fratelli?

AMNERIS
Ben ti compiango!
Pure hanno un confine
i mali di quaggiù.
Sanerà il tempo
le angosce del tuo core;
e più che il tempo,
un dio possente... amore.

AIDA
Amore, amore! Gaudio, tormento,
soave ebbrezza, ansia crudel!
Ne' tuoi dolori la vita io sento;
un tuo sorriso mi schiude il ciel!

AMNERIS
Ah, quel pallore, quel turbamento,
svelan l'arcana febbre d'amor.
D'interrogarla quasi ho sgomento.
Divido l'ansie
del suo terror!
Ebben; qual nuovo fremito
t'assal, gentil Aida?
I tuoi segreti svelami,
all'amor mio t'affida.
Tra i forti che pugnarono
della tua patria a danno,
qualcuno,
un dolce affanno,
forse a te in cor destò?

AIDA
Che parli?

AMNERIS
A tutti barbara
non si mostrò la sorte,
se in campo il duce impavido
cadde trafitto a morte.

AIDA
Che mai dicesti?
Misera!

AMNERIS
Sì, Radamès
da'tuoi fu spento.

AIDA
Misera!

AMNERIS
E pianger puoi?

AIDA
Per sempre io piangerò!

AMNERIS
Gli dei t'han vendicata.

AIDA
Avversi sempre
a me furon i numi.

AMNERIS
Trema! In cor ti lessi:
Tu l'ami.

AIDA
Io!

AMNERIS
Non mentire!
Un detto ancora
e il vero saprò.
Fissami in volto...
io t'ingannava...
Radamès vive!

AIDA
Ah, grazie,
o numi!

AMNERIS
E ancor mentir tu speri?
Sì, tu l'ami.
Ma l'amo anch'io... intendi tu?
Son tua rivale,
figlia de' Faraoni.

AIDA
Mia rivale! Ebben sia pure,
anch'io son tal...
Ah! che dissi mai?
Pietà! Perdono! Ah!
Pietà ti prenda del mio dolor.
È vero, io l'amo d'immenso amor.
Tu sei felice, tu sei possente,
io vivo solo per questo amor!

AMNERIS
Trema, vil schiava,
spezza il tuo core.
Segnar tua morte
può quest'amore.
Del tuo destino arbitra sono,
d'odio e vendetta
le furie ho in cor.

AIDA
Tu sei felice, tu sei possente, ecc.

AMNERIS
Trema, vil schiava! ecc.
AMNERIS
La suerte de las armas
te ha sido funesta, ¡pobre Aida!
Comparto contigo el dolor
que pesa sobre tu corazón.
Yo soy tu amiga;
todo de mí lo obtendrás,
¡vivirás feliz!

AIDA
¿Acaso puedo ser feliz
lejos de la tierra natal,
ignorando la suerte
de mi padre y mis hermanos?

AMNERIS
¡Cuánto te compadezco!
Pero en esta vida los males
tienen un fin.
El tiempo sanará
las angustias de tu corazón;
y aún más que el tiempo,
un dios poderoso, el amor.

AIDA
¡Amor, amor! ¡Alegría, tormento,
suave embriaguez, ansia cruel!
En tus dolores siento la vida;
una sonrisa tuya me abre el cielo.

AMNERIS
¡Ah!, esta palidez, esta turbación,
desvelan la secreta fiebre amorosa!
Casi temo interrogarla.
Comprendo la ansiedad
de su temor.
Y bien, ¿qué nuevos temores
te asaltan ahora, gentil Aida?
Revélame tus secretos,
confío en mi afecto.
¿Acaso entre los valientes
que lucharon contra tu patria,
alguno ha despertado
en tu corazón
un dulce sentimiento?

AIDA
¿Qué dices?

AMNERIS
La suerte no ha sido
cruel para todos,
aunque el valiente jefe cayó
herido de muerte en la batalla.

AIDA
¿Qué has dicho?
¡Desgraciada de mí!

AMNERIS
Sí, Radamés ha sido muerto
por los tuyos.

AIDA
¡Desgraciada de mí!

AMNERIS
¿Lloras?

AIDA
¡Lloraré siempre!

AMNERIS
¡Los dioses te han vengado!

AIDA
Los dioses siempre
me fueron adversos.

AMNERIS
¡Tiembla! He leído en tu corazón:
le amas.

AIDA
¿Yo?

AMNERIS
¡No mientas!
Una palabra más
y sabré la verdad.
Mírame a la cara...
te he engañado...
¡Radamés vive!

AIDA
¡Ah, gracias sean dadas
a los dioses!

AMNERIS
¿Y todavía esperas mentirme?
Sí, tú le amas.
Pero yo también le amo,
¿comprendes? ¡Soy tu rival,
la hija de los faraones!

AIDA
¡Mi rival! Bien, así sea,
yo también lo soy...
¡Ah! ¿qué he dicho?
Piedad, perdón ¡Ah!
Apiádate de mi dolor.
Es cierto, lo amo profundamente.
Tú eres feliz y poderosa,
¡yo vivo sólo para este amor!

AMNERIS
¡Tiembla vil esclava!
Destroza tu corazón;
este amor puede significar
tu muerte;
soy árbitro de tu destino,
mi corazón rebosa de odio
y venganza.

AIDA
Tú eres feliz y poderosa, etc.

AMNERIS
¡Tiembla vil esclava!, etc.

lunes, 25 de abril de 2016

Verdi. Aida. Su! del Nilo


CORO
Su!
del Nilo al sacro lido
sien barriera i nostri petti;
non echeggi che un sol grido:
guerra e morte allo stranier!

AMNERIS
Alla pompa che s'appresta,
meco, o schiava, assisterai;
tu prostrata nella povere,
io sul trono, accanto al re.

AIDA
Ah, pietà!
Che più mi resta?
Un deserto è la mia vita;
viva e regna... il tuo furore
io tra breve placherò.
Quest'amore che t'irrita
nella tomba io spegnerò.

AMNERIS
Vien, mi segui, apprenderai
se lottar tu puoi con me! ecc.

AIDA
Ah! pietà!
Quest'amor
nella tomba io spegnerò!

CORO
Guerra e morte allo stranier!

AIDA
Pietà!

AMNERIS
Vieni, mi segui e apprenderai
se lottar tu puoi con me.

CORO
Guerra e morte allo stranier!

AIDA
Numi, pietà!
del mio soffrir,
speme non v'ha pel mio dolor.
Numi, pietà! del mio soffrir.
sufrimiento!
SOLDADOS, GENTE
¡Vamos!
En las sagradas orillas del Nilo
nuestros pechos formen barrera;
que resuene un único grito:
¡guerra y muerte al extranjero!

AMNERIS
A la fiesta que se prepara,
asistirás conmigo, oh esclava.
¡Tú postrada en el polvo,
yo en el trono, junto al rey!

AIDA
¡Ah! ¡Piedad!
¿Qué otra cosa me queda?
Mi vida es un desierto;
vive y reina,
en breve aplacaré tu furor.
Este amor que te irrita
en la tumba extinguiré.

AMNERIS
Ven, sígueme y aprenderás a ver
si puedes luchar conmigo, etc.

AIDA
¡Ah! ¡Piedad!
¡Este amor
en la tumba extinguiré!

SOLDADOS, GENTE
¡Guerra y muerte al extranjero!

AIDA
¡Piedad!

AMNERIS
¡Ven, sígueme y aprenderás a ver
si puedes luchar conmigo!

SOLDADOS, GENTE
¡Guerra y muerte al extranjero!

AIDA
¡Dioses,
apiadaos de mi sufrimiento,
no hay esperanza para mi dolor!
¡Dioses, apiadaos de mi
sufrimiento!

domingo, 24 de abril de 2016

Verdi. Aida. Gloria all'Egitto


Scena 2

POPOLO
Gloria all'Egitto, ad Iside
che il sacro suol protegge!
Al Re che il Delta regge
inni festosi alziam!
Gloria! Gloria! Gloria al Re!
Gloria! Inni alziam, ecc.

DONNE
S'intrecci il loto
al lauro
sul crin dei vincitori!
Nembo gentil di fiori
stenda sull'armi un vel.
Danziam, fanciulle egizie,
le mistiche carole,
come d'intorno al sole
danzano gli astri in ciel.

SACERDOTI
Della vittoria
agli arbitri supremi
il guardo ergete;
grazie agli Dei rendete
nel fortunato dì.

DONNE
Come d'intorno al sole
danzano gli astri in ciel.

UOMINI
Inni festosi alziam al re.

SACERDOTI
Grazie agli dei rendete
nel fortunato dì.
Escena 2

PUEBLO
¡Gloria a Egipto y a Isis,
protectora del suelo sagrado!
¡Al rey que gobierna el Delta,
alcemos himnos festivos!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Gloria al rey!
¡Gloria! ¡Cantemos himnos!, etc.

MUJERES
¡Que el loto se entrelace
con el laurel
en la cabeza de los vencedores!
¡Que una amable lluvia de flores
extienda un velo sobre las armas.
Bailemos, doncellas egipcias,
las místicas danzas,
como las estrellas en el cielo
danzan en torno al sol!

SACERDOTES
Elevad vuestras miradas
hacia los supremos árbitros
de la victoria;
dad gracias a los dioses
en este día feliz.

MUJERES
¡Como las estrellas en el cielo
danzan en torno al sol!

HOMBRES
Himnos festivos elevemos al rey.

SACERDOTES
Dad gracias a los dioses
en este día feliz.

viernes, 22 de abril de 2016

Verdi. Aida. Vieni, o guerriero


POPOLO
Vieni, o guerriero vindice,
vieni a gioir con noi;
sul passo degli eroi
i lauri, i fior versiam!

SACERDOTI
Agli arbitri supremi
il guardo ergete.
Grazie agli dei rendete
nel fortunato dì.

POPOLO
Vieni, o guerrier,
a gioir con noi, ecc.
Gloria al guerrier, ecc.

SACERDOTI
Grazie agli dei rendete, ecc.

POPOLO
Gloria all'Egitto, ecc.
PUEBLO
¡Ven, guerrero vengador,
ven a gozar con nosotros;
lanzaremos laureles y flores
al paso de los héroes!

SACERDOTES
Elevad vuestras miradas
hacia los árbitros supremos;
dad gracias a los dioses
en este día feliz.

PUEBLO
Ven, oh guerrero,
ven a gozar con nosotros, etc.
Gloria al guerrero, etc.

SACERDOTES
Dad gracias a los dioses, etc.

PUEBLOS
¡Gloria al Egipto, etc.

jueves, 21 de abril de 2016

Verdi. Aida. Salvator della patria


IL RE
Salvator della patria, io ti saluto.
Vieni, e mia figlia
di sua man ti porga
il serto trionfale.
Ora, a me chiedi quanto più brami.
Nulla a te negato sarà in tal dì:
lo giuro per la corona mia,
pei sacri Numi.

RADAMÈS
Concedi in pria
che innanzi a te
sien tratti i prigionier.

CORO
Grazie agli dei,
grazie rendete nel fortunato dì.
Grazie, grazie agli dei!
REY
Salvador de la patria, yo te saludo.
Ven, y que las manos
de mi hija te ofrezcan
la corona triunfal.
Ahora pídeme lo que más desees.
Nada te será negado en este día:
te lo juro por mi corona,
por los dioses sagrados.

RADAMÉS
Primero permite
que los prisioneros
sean conducidos ante ti.

CORO
Dad gracias a los dioses,
dad gracias en este día feliz.
¡Gracias, gracias a nuestro dioses!

miércoles, 20 de abril de 2016

Verdi. Aida. Che veggo!


AIDA
Che veggo! Egli? Mio padre!

TUTTI
Suo padre!

AMNERIS
In poter nostro!

AIDA
Tu! Prigionier!

AMONASRO
Non mi tradir!

IL RE
T'appressa. Dunque tu sei?...

AMONASRO
Suo padre. Anch'io pugnai,
vinti noi fummo,
morte invan cercai.
AIDA
¡Qué veo! ¿Él? ¿Mi padre?

TODOS
¡Su padre!

AMNERIS
¡En poder nuestro!

AIDA
¡Tú! ¡Prisionero!

AMONASRO
¡No me traiciones!

REY
¡Acércate! ¿Así tú eres?

AMONASRO
Su padre. Yo también luché,
fuimos vencidos;
en vano busqué la muerte.

martes, 19 de abril de 2016

Verdi. Aida. Quest'assisa ch'io vesto


AMONASRO
Quest'assisa ch'io vesto
vi dica
che il mio re, la mia patria
ho difeso;
fu la sorte a
nostr'armi nemica,
tornò vano dei forti l'ardir.
Al mio piè nella polve disteso
giacque il Re da più colpi trafitto;
se l'amor della patria è delitto
siam rei tutti,
siam pronti a morir!
Ma tu, re, tu signore possente,
a costoro ti volgi clemente.
Oggi noi siam percossi dal fato,
adversos, ah! doman voi potria
il fato colpir.

AIDA
Ma tu, re, tu signore possente, ecc.

SCHIAVE, PRIGIONIERI
Sì,
dai numi percossi noi siamo;
tua pietà, tua clemenza
imploriamo.
Ah!
giammai di soffrir vi sia dato
ciò che in oggi
n'è dato soffrir!

AIDA, AMONASRO
Ah! doman voi potria
il fato colpir.

RAMFIS, SACERDOTI
Struggi, o re,
queste ciurme feroci,
chiudi il core
alle perfide voci;
fur dai numi
votati alla morte,
or de' numi
si compia il voler!

AIDA, SCHIAVE,
PRIGIONIERI
Pietà! pietà! pietà!
AMONASRO
El uniforme que visto
puede deciros
que a mi rey y a mi patria
he defendido;
la suerte fue contraria
a nuestras armas,
vano fue el valor de los valientes.
A mis pies, tendido en el polvo,
cayó el rey cubierto de heridas.
¡Si el amor a la patria es delito
todos somos culpables,
estamos dispuestos a morir!
Pero tú, rey, tú señor poderoso,
ten compasión de estos hombres;
hoy los hados nos han sido
¡ah!, pero mañana
podrían serlo para vosotros.

AIDA
Pero tú, rey, señor poderoso, etc.

ESCLAVAS, PRISIONEROS
Sí,
los dioses nos han sido adversos;
tu piedad y tu clemencia
imploramos.
¡Ah!,
¡que nunca tengas que sufrir lo
que hoy hemos tenido
que sufrir nosotros!

AIDA, AMONASRO
¡Ah! Pero mañana podrían serlo
para vosotros.

RAMFIS, SACERDOTES
Acaba, oh rey,
con esta chusma feroz,
cierra tu corazón a
las voces pérfidas;
fueron condenados a muerte
por los dioses.
¡Que se cumpla ahora
el deseo de los dioses!

AIDA, ESCLAVAS,
PRISIONEROS
¡Piedad, piedad, piedad!

lunes, 18 de abril de 2016

Verdi. Aida. Ma tu, o re


AIDA
Ma tu, o re, tu signor possente,
a costoro ti mostra clemente.

AMNERIS
Quali sguardi sovr'essa ha rivolti
Di qual fiamma balenano i volti!

AMONASRO
Oggi noi siam
percossi dal fato,
voi doman
potria il fato colpir.

IL RE
Or che fausti ne arridon
gli eventi a costoro
mostriamoci clementi.

SCHIAVE, PRIGIONIERI
Tua pietade, tua clemenza
imploriamo,
Ah! pietà,
tua clemenza imploriamo.

RADAMÈS
Il dolor che in quel volto favella
al mio sguardo la rende più bella;
ogni stilla del pianto adorato
nel mio petto ravviva l'amor, ecc.

AMNERIS
Quali sguardi sovr'essa ha rivolti!
Di qual fiamma balenano i volti!
Ed io sola, avvilita,
reietta?
La vendetta mi rugge nel cor...

AMONASRO
Tua pietà, tua clemenza
imploriamo, ecc.

IL RE
Or che fausti
ne arridon, ecc.
La pietà sale
ai numi gradita,
e rafferma de'prenci il poter.

AIDA
Tua pietà imploro.
Oggi noi siam percossi, ecc
Ma tu, o re,
tu signore possente, ecc.

RAMFIS, SACERDOTI
Si compisca
de' numi il voler!
Struggi, o re,
queste ciurme, ecc.

SCHIAVE, PRIGIONIERI
Pietà, pietà, ecc.
Sì, dai numi percossi
noi siamo, ecc.
Ah, giammai di soffrir...

POPOLO
Sacerdoti,
gli sdegni placate! ecc.
E tu, o re, tu possente, ecc.
AIDA
Pero tú, oh rey, tú, señor poderoso,
muéstrate clemente con ellos.

AMNERIS
¡Qué mirada ha puesto sobre ella!
¡Qué llamas arden en sus ojos

AMONASRO
Hoy los hados
nos han sido adversos.
Pero mañana
podrían serlo para vosotros.

REY
Ya que los acontecimientos
nos son favorables
mostrémonos clementes con ellos.

ESCLAVAS, PRISIONEROS
Tu piedad y tu clemencia
imploramos.
¡Ah, piedad!
Tu clemencia imploramos.

RADAMÉS
El dolor que expresa su mirada
la hace más bella a mis ojos;
cada lágrima del llanto adorado
reaviva el amor en mi pecho, etc.

AMNERIS
¡Qué mirada ha puesto sobre ella!
¡Qué llaman arden en sus ojos!
¿Y yo, sola, humillada,
despreciada?
La venganza ruge en mi corazón...

AMONASRO
Tu piedad y tu clemencia
imploramos, etc.

REY
Ya que los hados nos han sido
favorables, etc.
La piedad es agradable
a los dioses y refuerza
el poder de los príncipes.

AIDA
Tu piedad imploro...
Este día nos ha sido adverso, etc.
Pero tú, oh rey, tú,
señor poderoso, etc.

RAMFIS, SACERDOTES
¡Que se cumpla
el deseo de los dioses!
¡Acaba, oh rey,
con esta chusma!,etc.

ESCLAVAS, PRISIONEROS
¡Piedad! ¡Piedad!, etc.
Sí, los hados nos han
sido adversos, etc.
¡Ah!, que nunca tengas que sufrir...

PUEBLO
Sacerdotes,
aplacad vuestro enojo, etc.
Y tú, oh rey, tú poderoso, etc.

domingo, 17 de abril de 2016

Verdi. Aida. O Re, pei sacri numi


RADAMÈS
O Re, pei sacri numi,
per lo splendor della tua corona,
compier giurasti il voto mio.

IL RE
Giurai.

RADAMÈS
Ebbene:
a te pei prigionieri etiopi
vita domando e libertà.

SACERDOTI
Morte ai nemici
della patria!

POPOLO
Grazia per gl'infelici!

RAMFIS
Ascolta o re.
Tu pure, giovine eroe,
saggio consiglio ascolta:
Son nemici e prodi sono;
la vendetta hanno
nel cor,
fatti audaci dal perdono
correranno all'armi ancor!

RADAMÈS
Spento Amonasro il re guerrier,
non resta speranza
ai vinti.

RAMFIS
Almeno,
arra di pace e
securtà, fra noi resti
col padre Aida.

IL RE
Al tuo consiglio io cedo.
Di securtà, di pace
un miglior pegno
or io vo' darvi.
Radamès, la patria tutto a te deve.
D'Amneris la mano
premio ti sia.
Sovra l'Egitto
un giorno con essa regnerai.

AMNERIS
Venga la schiava,
venga a rapirmi l'amor mio...
se l'osa!
RADAMÉS
Oh rey, por los dioses sagrados,
por el esplendor de tu corona,
has jurado cumplir mi deseo.

REY
Lo he jurado.

RADAMÉS
Pues bien:
pido la libertad y la vida
de los prisioneros etíopes.

SACERDOTES
¡Muerte a los enemigos
de la patria!

PUEBLO
¡Gracia para los infelices!

RAMFIS
Escucha, rey.
Tú también, joven héroe,
escucha un sabio consejo:
son enemigos y valientes;
la venganza anida
en sus corazones,
y envalentonados por el perdón
¡volverán a empuñar las armas!

RADAMÉS
Muerto Amonasro, el rey guerrero,
no les queda esperanza alguna
a los vencidos.

RAMFIS
Al menos,
como garantía de paz y de
seguridad, que Aida y su padre
se queden con nosotros.

REY
Atiendo a tu consejo.
Pero quiero daros
una garantía mejor
de paz y de seguridad.
Radamés, la patria te lo debe todo.
Que la mano de Amneris
sea tu premio.
Un día reinarás con ella
sobre Egipto.

AMNERIS
¡Que venga la esclava,
que venga a robarme mi amor...
si osa!

sábado, 16 de abril de 2016

Verdi. Aida. Gloria all'Egitto


IL RE, POPOLO
Gloria all'Egitto, ad Iside.
che il sacro suol difende!
S'intrecci il loto al lauro
sul crin del vincitor!

SCHIAVE, PRIGIONIERI
Gloria al clemente Egizio
che i nostri ceppi ha sciolto,
che ci ridona ai liberi
solchi del patrio suol.

RAMFIS, SACERDOTI
Inni leviamo ad Iside
che il sacro suol difende!
Preghiamo che i fati arridano
fausti alla patria ognor.

AIDA
Qual speme
omai più restami?
A lui la gloria, il trono,
a me l'oblio,
le lacrime d'un disperato amor.

RADAMÈS
D'avverso Nume il folgore
sul capo mio discende.
Ah no! d'Egitto il soglio
non val d'Aida il cor.

AMNERIS
Dall'inatteso giubilo
inebriata io sono;
tutti in un dì
si compiono i sogni del mio cor.

IL RE, POPOLO
Gloria ad Iside!

RAMFIS
Preghiamo che i fati arridano
fausti alla patria ognor.

AMONASRO
Fa cor: della tua patria
i lieti eventi aspetta;
per noi della vendetta
già prossimo è l'albor.

RADAMÈS
Qual inattesa folgore
sul capo mio discende!

AMNERIS
Tutti in un dì
si compiono le gioie del mio cor.

IL RE, POPOLO
Gloria, all'Egitto!

AMONASRO
Fa cor, fa cor!

RAMFIS, SACERDOTI
Inni leviamo ad Iside.

AIDA
A me l'oblio, le lacrime.
Ah!
qual speme
omai più restami? ecc.

AMNERIS
Ah! dall'inatteso gaudio, ecc.

RADAMÉS
Ah! qual inatteso folgore, ecc.

AMONASRO
Ah! fa cor, ecc.

IL RE, POPOLO
Gloria all'Egitto, ad Iside, ecc.

RAMFIS, SACERDOTI
Inni leviamo ad Iside, ecc.

SCHIAVE, PRIGIONIERI
Gloria al clemente egizio, ecc.
REY, PUEBLO
¡Gloria a Egipto, a Isis,
que defiende el sagrado suelo!
¡Que el loto se trence con el laurel
en la cabeza del vencedor!

ESCLAVAS, PRISIONEROS
¡Gloria al clemente egipcio
que nuestras cadenas ha soltado;
que nos devuelve a los libres
surcos del suelo patrio!

RAMFIS, SACERDOTES
¡Alcemos himnos a Isis
que defiende el sagrado suelo!
Roguemos para que los hados sean
siempre propicios a la patria.

AIDA
¿Qué esperanza
me puede quedar ya?
Para él la gloria, el trono,
para mí el olvido, las lágrimas
de un amor desesperado.

RADAMÉS
El rayo de un dios adverso
desciende sobre mi cabeza.
¡Ah no! El trono de Egipto
no vale el corazón de Aida.

AMNERIS
Estoy embriagada
por el inesperado júbilo;
en un día se cumplen todos
los sueños de mi corazón.

REY, PUEBLO
¡Gloria a Isis!

RAMFIS
Roguemos para que los hados sean
siempre propicios a la patria.

AMONASRO
Ten valor, espera los felices
acontecimientos de tu patria;
para nosotros se acerca
el amanecer de la venganza.

RADAMÉS
¡Qué inesperado rayo
cae sobre mi cabeza!

AMNERIS
En un día se cumplen todas
las alegrías de mi corazón.

REY, PUEBLO
¡Gloria a Egipto!

AMONASRO
¡Ten valor, ten valor!

RAMFIS, SACERDOTES
Alcemos himnos a Isis.

AIDA
Para mí el olvido, las lágrimas.
¡Ah!
¿Qué esperanza me puede
quedar ya?, etc.

AMNERIS
Por el inesperado júbilo, etc.

RADAMÉS
Qué inesperado rayo, etc.

AMONASRO
Ten valor, etc.

REY, PUEBLO
Gloria a Egipto, a Isis, etc.

RAMFIS, SACERDOTES
Alcemos himnos a Isis.

ESCLAVAS, PRISIONEROS
Gloria al clemente egipcio, etc.

viernes, 15 de abril de 2016

Verdi. Aida. Acto Tercero

Acto III

Entrada del templo de Isis junto al Nilo

Se dicen oraciones (Coro, Ramfis, Amneris: O tu che sei d'Osiride / "Oh tú que perteneces a Osiris...") en la víspera del matrimonio entre Amneris y Radamés en el Templo de Isis. Fuera, Aida espera encontrarse con Radamés tal como habían planeado (Aida: Qui Radames verra .. O patria mia / "Oh, ¡mi amada patria!"), en la que la joven recuerda su tierra natal, que nunca volverá a ver. Esta romanza no figuraba en el estreno de El Cairo y Verdi la escribió para la soprano Teresa Stolz.

La inspiración de Verdi y su talento como orquestador y dramaturgo alcanzan en el acto tercero un punto culminante. Casi todo el acto está dominado por Aida, casi omnipresente, lo que plantea a su intérprete un arduo problema: dos espléndidos y largos dúos —con su padre primero y con Radamés después— someten a durísima prueba su capacidad musical y su preparación técnica.

Amonasro aparece y obliga a Aida a que averigüe a través de Radamés dónde se encuentra el ejército egipcio (Aida, Amonasro: Ciel, mio padre! .. Rivedrai le foreste imbalsamate / "¡Cielo, padre mío!... De nuevo tienes que ver."). Cuando él llega, Amonasro se esconde detrás de una roca y escucha su conversación.

Radamés confirma que Aida es la persona con la que se casará (Pur ti riveggo, mio dolce Aida .. Nel fiero anelito; Fuggiam gli ardori inospiti .. La, tra foreste vergini / "Te veo de nuevo, ¡mi dulce Aida!"), y Aida lo convence para huir al desierto con ella.

Para que sea más fácil escapar, Radamés propone que usen una ruta segura sin ningún temor a ser descubiertos y también revela el lugar donde su ejército ha decidido atacar. Al oír esto, Amonasro sale de su escondite y revela su identidad. Radamés se siente deshonrado. Al mismo tiempo Amneris y Ramfis dejan el templo y, al ver a Radamés con su enemigo, llama a los guardias. Amonasro y Aida intentan convencer a Radamés de que se escape con ellos, pero él lo rechaza y se rinde a los guardias imperiales.

Verdi. Aida. O tu che sei d'Osiride


ATTO III

SACERDOTESSE
SACERDOTI
O tu che sei d'Osiride
madre immortale e sposa,
diva che i casti palpiti
desti agli umani in cor,
soccorri a noi pietosa,
madre d'immenso amor, ecc.

RAMFIS
Vieni d'Iside al tempio;
all vigilia delle tue nozze
invoca della Diva il favore.
Iside legge de'mortali
nel core;
ogni mistero degli umani
a lei è noto.

AMNERIS
Sì,
io pregherò che Radamès
mi doni tutto il suo cor,
come il mio cor
a lui sacro
è per sempre.

RAMFIS
Andiamo.
Pregherai fino all'alba;
io sarò teco.

SACERDOTESSE
SACERDOTI
Soccorri a noi pietosa,
madre d'immenso amor.
ACTO III

SACERDOTES
SACERDOTISAS
Oh, tú que eres madre inmortal
y esposa de Osiris,
diosa que despierta castas pasiones
en los corazones humanos,
socórrenos piadosa,
madre de inmenso amor, etc.

RAMFIS
Ven al templo de Isis;
en la víspera de tu boda,
invoca el favor de la diosa.
Isis lee en el corazón
de los mortales,
todos los misterios de los humanos
le son conocidos.

AMNERIS
Sí,
rogaré que Radamés me entregue
todo su corazón,
del mismo modo que mi corazón
se ha consagrado
a él para siempre.

RAMFIS
Vamos.
Rezarás hasta el alba;
estaré contigo.

SACERDOTES
SACERDOTISAS
Socórrenos piadosa,
madre de inmenso amor.

jueves, 14 de abril de 2016

Verdi. Aida. Qui Radamès verrà!


AIDA
Qui Radamès verrà!
Che vorrà dirmi?
Io tremo!
Ah! se tu vieni a recarmi,
o crudel, l'ultimo addio,
del Nilo i cupi vortici
mi daran tomba,
e pace forse,
e oblio.
O patria mia,
mai più ti rivedrò!
O cieli azzurri,
o dolci aure native,
dove sereno il mio mattin brillò.
O verdi colli,
o profumate rive,
o patria mia,
mai più ti rivedrò!
O fresche valli,
o queto asil beato
che un dì promesso
dall'amor mi fu!
Or che d'amore il sogno
è dileguato,
o patria mia,
non ti vedrò mai più! ecc.
O patria mia,
mai più ti rivedrò!
AIDA
¡Radamés vendrá aquí!
¿Qué querrá decirme?
Tiemblo.
¡Ah! si vienes, cruel,
a darme el ultimo adiós,
los profundos remolinos del Nilo
me darán sepultura,
y quizás me concedan
la paz y el olvido.
¡Oh patria mía,
nunca más volveré a verte!
Oh cielos azules,
oh suaves brisas nativas,
donde brilló serena mi juventud.
Verdes colinas,
orillas perfumadas,
¡oh patria mía,
nunca más volveré a verte!
¡Oh frescos valles,
oh bendito y apacible refugio
que un día me prometió
el amor!
Ahora que mi sueño de amor
se ha desvanecido,
¡oh patria mía, nunca más
volveré a verte!, etc.
Oh patria mía,
jamás volveré a verte!

miércoles, 13 de abril de 2016

Verdi. Aida. Ciel! Mio padre!


AIDA
Ciel! Mio padre!

AMONASRO
A te grave cagion
m'adduce, Aida.
Nulla sfugge al mio sguardo.
D'amor ti struggi
per Radamès,
ei t'ama, qui lo attendi.
Dei Faraon la figlia è tua rivale:
razza infame, aborrita
e a noi fatale!

AIDA
E in suo potere io sto!
Io, d'Amonasro figlia!

AMONASRO
In poter di lei! No!
Se lo brami
la possente rival tu vincerai,
e patria, e trono, e amor, tutto tu
avrai.
Rivedrai
le foreste imbalsamate,
le fresche valli,
i nostri templi d'or.

AIDA
Rivedrò
le foreste imbalsamate,
le fresche valli,
i nostri templi d'or.

AMONASRO
Sposa felice
a lui che amasti tanto,
tripudii immensi ivi potrai gioir.

AIDA
Un giorno solo di
si dolce incanto,
un'ora, un'ora
di tal gioia,
e poi morir!

AMONASRO
Pur rammenti
che a noi l'Egizio
immite,
le case, i templi,
e l'are profanò;
trasse in ceppi
le vergini rapite;
madri, vecchi, fanciulli ei trucidò.

AIDA
Ah! ben rammento
quegl'infausti giorni!
Rammento i lutti
che il mio cor soffrì!
Deh! fate,
o numi,
che per noi ritorni l'alba
invocata de'sereni dì.

AMONASRO
Rammenta.
Non fia che tardi.
In armi ora si desta
il popol nostro;
tutto è pronto già.
Vittoria avrem.
Solo a saper mi resta
qual sentier il nemico seguirà.

AIDA
Chi scoprirlo potria?
Chi mai?

AMONASRO
Tu stessa!

AIDA
Io?

AMONASRO
Radamès so che qui attendi.
Ei t'ama,
ei conduce gli egizi...
Intendi?

AIDA
Orrore! Che mi consigli tu?
No! no! giammai!

AMONASRO
Su dunque!
Sorgete, egizie coorti!
Col fuoco struggete le nostre città!
Spargete il terrore,
le stragi, la morti,
al vostro furore
più freno non v'ha.

AIDA
Ah! padre! padre!

AMONASRO
Mia figlia ti chiami!

AIDA
Pietà! Pietà! Pietà!

AMONASRO
Flutti di sangue scorrono
sulle città dei vinti.
Vedi? Dai negri vortici
si levano gli estinti,
ti additan essi e gridano:
"Per te la patria muor!"

AIDA
Pietà! Pietà,! Padre, pietà!

AMONASRO
Una larva orribile
fra l'ombre a noi s'affaccia.
Trema! le scarne braccia
sul capo tuo levò.
Tua madre ell'è, ravvisala,
ti maledice.

AIDA
Ah Padre! No! Ah!
Ah no! Ah no!
Padre, pietà! pietà!

AMONASRO
Non sei mia figlia!
Dei Faraoni tu sei la schiava!

AIDA
Ah! Pietà, pietà! pietà!
Padre! A costoro schiava non sono.
Non maledirmi, non imprecarmi.
Ancor tua figlia
potrai chiarmarmi;
della mia patria degna sarò.

AMONASRO
Pensa che un popolo,
vinto, straziato,
per te soltanto risorger può.

AIDA
Oh patria! Oh patria,
quanto mi costi!

AMONASRO
Coraggio! Ei giunge.
Là tutto udrò.
AIDA
¡Cielos, mi padre!

AMONASRO
Un grave motivo
me conduce hasta ti,Aida.
Nada escapa a mi mirada.
Te consumes de amor
por Radamés,
él te ama, lo esperas aquí.
La hija del Faraón es tu rival:
¡raza infame, aborrecida
y fatal para nosotros!

AIDA
¡Y yo estoy en su poder!
¡Yo, la hija de Amonasro!

AMONASRO
¿En su poder? ¡No!
Si lo deseas vencerás
a la poderosa rival,
y patria, trono y amor,
todo lo conseguirás.
Verás de nuevo
los bosques perfumados,
los frescos valles,
nuestros templos de oro.

AIDA
Veré de nuevo
los bosques perfumados,
los frescos valles,
nuestros templos de oro.

AMONASRO
Esposa feliz
de quien tanto has amado,
gozarás allí de una dicha inmensa.

AIDA
¡Gozar un sólo día
de tan dulce encanto,
una hora, una hora
de semejante alegría,
y después morir!

AMONASRO
Pero recuerda
que el bárbaro egipcio,
profanó nuestros hogares,
nuestros templos
y nuestros altares;
trajo encadenadas
a las vírgenes raptadas;
asesinó a madres, viejos y niños.

AIDA
¡Ah, recuerdo bien
aquellos días infaustos,
recuerdo el dolor que tuvo
que soportar mi corazón!
¡Oh! Dioses,
haced que para nosotros
vuelva el alba de los días serenos
que hemos invocado.

AMONASRO
Recuerda.
Antes de que sea tarde.
Nuestro pueblo
se apresta a las armas,
todo está dispuesto.
Venceremos.
Sólo me falta saber
qué camino seguirá el enemigo.

AIDA
¿Quién podría descubrirlo?
¿Quién?

AMONASRO
¡Tú misma!

AIDA
¿Yo?

AMONASRO
Sé que esperas aquí a Radamés...
Él te ama,
y conduces a los egipcios...
¿Entiendes?

AIDA
¡Horror! ¿Qué me aconsejas?
¡No, no, jamás!

AMONASRO
¡Entonces, arriba!
¡Levantaos soldados de Egipto!
¡Incendiad nuestras ciudades!
Sembrad el terror,
la destrucción y la muerte.
No hay ningún obstáculo
a vuestra furia.

AIDA
¡Ay, padre, padre!

AMONASRO
¿Y te consideras mi hija?

AIDA
¡Piedad, piedad, piedad!

AMONASRO
Olas de sangre corren
por las ciudades de los vencidos.
¿Ves? De los negros remolinos
surgen los muertos.
Te señalan y gritan:
"¡Por ti la patria muere!"

AIDA
¡Piedad!. ¡piedad, padre, piedad!

AMONASRO
Un horrible espectro surge
entre las sombras ante nosotros.
¡Tiembla! Los descarnados brazos
se levantan sobre tu cabeza.
Es tu madre, mírala,
te maldice.

AIDA
¡Ah! ¡Padre! ¡No! ¡Ah!
¡Ah no! ¡Ah no!
¡Padre, piedad! ¡Piedad!

AMONASRO
¡No eres mi hija!
¡Eres la esclava de los faraones!

AIDA
¡Ah! ¡Piedad, piedad, piedad!
Padre, no soy tu esclava.
No me maldigas, no me condenes.
Todavía podrás llamarme
hija tuya;
de mi patria seré digna.

AMONASRO
Piensa que un pueblo,
vencido, destruido, sólo
puede resurgir gracias a ti.

AIDA
¡Oh patria, oh patria,
cuánto me cuestas!

AMONASRO
¡Ten valor! Ahí viene.
Oculto allí lo oiré todo.

martes, 12 de abril de 2016

Verdi. Aida. Pur ti riveggo


RADAMÈS
Pur ti riveggo,
mia dolce Aida.

AIDA
T'arresta. Vanne.
Che speri ancor?

RADAMÈS
A te d'appresso l'amor mi guida.

AIDA
Te i riti attendono d'un altro amor.
D'Amneris sposo...

RADAMÈS
Che parli mai?
Te sola, Aida, te deggio amar.
Gli Dei m'ascoltano,
tu mia sarai.

AIDA
D'uno spergiuro non ti macchiar!
Prode t'amai,
non t'amerei spergiuro.

RADAMÈS
Dell'amor mio dubiti, Aida?

AIDA
E come speri sottrarti
d'Amneris ai vezzi,
del Re al voler,
del tuo popolo ai voti,
dei Sacerdoti all'ira?

RADAMÈS
Odimi, Aida.
Nel fiero anelito
di nuova guerra
il suolo Etiope si ridestò.
I tuoi
già invadono la nostra terra,
io degli egizi duce sarò.
Fra il suon, fra i plausi
della vittoria,
al re mi prostro,
gli svelo il cor;
Sarai tu il serto della mia gloria,
vivrem beati
d'eterno amore.

AIDA
Nè d'Amneris paventi
il vindice furor?
La sua vendetta,
come folgor tremenda,
cadrà su me, sul padre mio,
su tutti.

RADAMÈS
Io vi difendo.

AIDA
Invan! tu nol potresti.
Pur... se tu ami...
ancor s'apre
una via di scampo a noi.

RADAMÈS
Quale?

AIDA
Fuggir!

RADAMÈS
Fuggire!
RADAMÉS
Al fin te vuelvo a ver,
mi dulce Aida.

AIDA
Detente. Vete.
¿Qué esperas todavía?

RADAMÉS
El amor me guía junto a ti.

AIDA
Te aguardan los ritos de otro amor.
Como esposo de Amneris...

RADAMÉS
¿Qué estas diciendo?
Sólo puedo amarte a ti, Aida.
Los dioses me escuchan,
tú serás mía.

AIDA
¡No te manches con un perjurio!
Te amé leal,
no te amaría si fueras perjuro.

RADAMÉS
¿Dudas de mi amor, Aida?

AIDA
¿Y cómo esperas sustraerte
a las caricias de Amneris,
a la voluntad del rey,
a los deseos de tu pueblo,
a la ira de los sacerdotes?

RADAMÉS
Escúchame, Aida.
La tierra de Etiopía
ha despertado de nuevo
en el feroz anhelo de otra guerra.
Los tuyos
ya invaden nuestra patria,
yo seré el caudillo de los egipcios.
Entre el fragor y los aplausos
de la victoria,
me postraré ante el rey,
le desvelaré mi corazón.
Tu serás la corona de mi gloria,
y viviremos felices
en un amor eterno.

AIDA
¿No temes el vengativo furor
de Amneris?
Su venganza,
tremenda como un rayo,
caerá sobre mí, sobre mi padre,
sobre todos.

RADAMÉS
Yo te defenderé.

AIDA
En vano. No podrías.
Aunque si me amas,
todavía existe para nosotros
una manera de evitarlo.

RADAMÉS
¿Cuál?

AIDA
¡Huir!

RADAMÉS
¡Huir!

lunes, 11 de abril de 2016

Verdi. Aida. Fuggiam gli ardori


AIDA
Fuggiam gli ardori inospiti
di queste lande ignude;
una novella patria
al nostro amor si schiude.
Là, tra foreste vergini,
di fiori profumate,
in estasi beate
la terra scorderem.

RADAMÈS
Sovra una terra estrania
teco fuggir dovrei!
Abbandonar la patria,
l'are de' nostri dei!
Il suol dov'io raccolsi
di gloria i primi allori,
il ciel de' nostri amori
come scordar potrem?

AIDA
Là tra foreste vergini, ecc.

RADAMÈS
Il ciel dei nostri amori, ecc.

AIDA
Sotto il mio ciel più libero
l'amor ne fia concesso;
ivi nel tempio istesso
gli stessi numi avrem, ecc.
Fuggiam, fuggiam!

RADAMÈS
Abbandonar la patria, ecc.
Aida!

AIDA
Tu non m'ami. Va!

RADAMÈS
Non t'amo?

AIDA
Va!

RADAMÈS
Mortal giammai nè dio
arse d'amor
al par del mio possente.

AIDA
Va, va,
t'attende all'ara Amneris.

RADAMÈS
No! Giammai!

AIDA
Giammai, dicesti?
Allor, piombi la scure
su me, sul padre mio...

RADAMÈS
Ah no! Fuggiamo!
Sì, fuggiam da queste mura,
al deserto insiem fuggiamo;
qui sol regna la sventura,
là si schiude un ciel d'amor.
I deserti interminati
a noi talamo saranno,
su noi gli astri brilleranno
di più limpido fulgor.

AIDA
Nella terra avventurata
de' miei padri, il ciel ne attende;
ivi l'aura è imbalsamata,
ivi il suolo è aromi
e fior.
Fresche valli e verdi prati
a noi talamo saranno,
su noi gli astri brilleranno
di più limpido fulgor.

AIDA, RADAMÈS
Vieni meco, insiem fuggiamo
questa terra di dolor.
Vieni meco, t'amo, t'amo!
A noi duce fia l'amor.

AIDA
Ma dimmi:
per qual via eviterem
le schiere degli armati?

RADAMÈS
Il sentier scelto
dai nostri
a piombar sul nemico
fia deserto fino a domani.

AIDA
E quel sentier?

RADAMÈS
Le gole di Napata...

AMONASRO
Di Napata le gole!
Ivi saranno i miei.

RADAMÈS
Oh! Chi ci ascolta?

AMONASRO
D'Aida il padre
e degli etiopi il re!
AIDA
Huyamos de los ardores inhóspitos
de estas tierras desnudas;
una nueva patria se abre
ante nuestro amor.
Allí entre bosques vírgenes,
perfumados de flores,
en éxtasis feliz
olvidaremos el mundo.

RADAMÉS
¿Debería huir contigo
hacia una tierra extraña?
¡Abandonar la patria,
los altares de nuestros dioses!
¿Cómo podríamos olvidar la tierra
donde he recogido mis primeros
laureles de gloria,
el cielo de nuestro amor?

AIDA
Allí entre bosques vírgenes, etc.

RADAMÉS
El cielo de nuestro amor, etc.

AIDA
Bajo mi cielo
nuestro amor será más libre;
allí en el mismo templo
tendremos los mismos dioses, etc.
¡Huyamos, huyamos!

RADAMÉS
¡Abandonar la patria! etc.
¡Aida!

AIDA
Tú no me amas, ¡vete!

RADAMÉS
¿Crees que no te amo?

AIDA
¡Vete!

RADAMÉS
Jamás ni mortal ni dios alguno
ardió con un amor poderoso
semejante al mío.

AIDA
Vete, vete,
Amneris te espera ante el altar.

RADAMÉS
¡No! ¡Jamás!

AIDA
¿Jamás has dicho?
Entonces que caiga el hacha
sobre mí y sobre mi padre.

RADAMÉS
¡Ah, no! ¡Huyamos!
Sí, huyamos de estos muros,
huyamos juntos al desierto;
aquí sólo reina la desventura,
allí se abre un cielo de amor.
El inmenso desierto
será nuestro tálamo nupcial.
Los astros brillarán sobre nosotros
con su más nítido fulgor.

AIDA
En el país feliz de mis padres,
el cielo nos aguarda; allí el aire
está perfumado, allí la tierra
es todo gratos aromas
y hermosas flores.
Frescos valles y verdes prados
serán nuestro tálamo,
los astros brillarán sobre nosotros
con su más nítido fulgor.

AIDA, RADAMÉS
Ven conmigo, huyamos juntos
de esta tierra de dolor.
Ven conmigo, te amo, te amo.
El amor será nuestro guía.

AIDA
Pero dime:
¿por qué camino evitaremos
las legiones del ejército?

RADAMÉS
El camino escogido
por los nuestros
para arrojarnos sobre el enemigo
estará desierto hasta mañana.

AIDA
¿Y cuál es ese camino?

RADAMÉS
El desfiladero de Nápata.

AMONASRO
¡El desfiladero de Nápata!
¡Allí estarán los míos!

RADAMÉS
¡Oh! ¿Quién nos escucha?

AMONASRO
El padre de Aida
y el rey de los etíopes.

domingo, 10 de abril de 2016

Verdi. Aida. Tu! Amonasro!


RADAMÈS
Tu! Amonasro! Tu! Il re?
Numi! che dissi?
No, non è ver, non è ver, no!
Sogno, delirio è questo!

AIDA
Ah no! ti calma, ascoltami...

AMONASRO
A te l'amor d'Aida...

AIDA
...all'amor mio t'affida.

AMONASRO
...un soglio innalzerà!

RADAMÈS
Io son disonorato!
Per te tradii la patria!

AIDA
Ti calma! Ah no! Ti calma! ecc.

AMONASRO
No: tu non sei colpevole,
era voler del fato, ecc.
Vien: oltre il Nil ne attendono
i prodi a noi devoti,
là del tuo cor i voti
coronerà l'amor.
Vieni, vieni, vieni!

AMNERIS
Traditor!

AIDA
La mia rival!

AMONASRO
L'opra mia a strugger vieni!
Muori!

RADAMÈS
Arresta, insano!...

AMONASRO
Oh rabbia!

RAMFIS
Guardie, olà!

RADAMÈS
Presto! fuggite!

AMONASRO
Vieni, o figlia.

RAMFIS
L'inseguite!

RADAMÈS
Sacerdote, io resto a te.
RADAMÉS
¡Tú, Amonasro! ¿Tú, el rey?
¡Dioses! ¿Qué he dicho?
¡No! No es cierto, no es cierto, ¡no!
Es un sueño, un delirio.

AIDA
¡Ay, no! Cálmate, escúchame...

AMONASRO
El amor de Aida...

AIDA
... confía en mi amor.

AMONASRO
... te levantará un trono!

RADAMÉS
¡Estoy deshonrado!
¡Por ti he traicionado a mi patria!

AIDA
¡Cálmate! ¡Ah no! ¡Cálmate!, etc.

AMONASRO
No, tú no eres culpable,
era la voluntad del destino, etc.
Ven: al otro lado del Nilo nos
esperan los leales que nos siguen;
allí el amor coronará
los deseos de tu corazón.
¡Ven, ven, ven!

AMNERIS
¡Traidor!

AIDA
¡Mi rival!

AMONASRO
¡Vienes a destruir mis planes!
¡Muere!

RADAMÉS
¡Detente, loco!

AMONASRO
¡Oh, rabia!

RAMFIS
¡Aquí, guardias!

RADAMÉS
¡Rápido, huid!

AMONASRO
Ven, hija mía.

RAMFIS
¡Seguidles!

RADAMÉS
Sacerdote, estoy en tus manos.

sábado, 9 de abril de 2016

Verdi. Aida. Acto Cuarto

Acto IV

Escena 1: Salón en el Templo de la Justicia. A un lado está la puerta que lleva a la celda de la prisión de Radamés.

Destaca la gran escena de Amneris, empieza con ella cantando sola (L'aborrita rivale a me sfuggia / "Mi odiada rival se ha escapado") desea salvar a Radamés. Dice que se lo lleven y entonces sigue la escena con ella y Radamés. Le pide a Radamés que niegue las acusaciones, pero Radamés lo rechaza. El joven, traidor involuntario a su patria y sin posibilidad de recuperar a Aida sólo desea morir. Seguro de que, como castigo, será condenado a muerte, Amneris le pide que se defienda, pero Radamés lo rechaza firmemente. Él se siente aliviado al saber que Aida aún está viva y confía en que ella haya llegado a su propio país (Amneris, Radamés: Gia i Sacerdoti adunasi / "Ya los sacerdotes se están reuniendo"). Amneris se siente herida por su decisión.

Sigue el juicio de Radamés, que tiene lugar fuera del escenario; él no responde a las acusaciones de Ramfis y es condenado, mientras Amneris, que continúa en escena, ruega a los sacerdotes que muestren su piedad. Lo sentencian a morir enterrado vivo, y entonces Amneris llama a los sacerdotes de Isis «tigres sedientos de sangre» (Escena del juicio, Amneris, Ramfis y coro: Ahime! .. morir mi sento / "Ay... Siento la muerte").

Escena 2: La porción inferior de la etapa muestra el subterráneo en el Templo de Ptah; la porción superior muestra el primer piso del templo.

Radamés ha sido llevado al subterráneo del templo y sellado en una oscura bóveda, está enterrado vivo. Cree que está solo y confía en que Aida esté en un lugar más seguro. Pero oye un suspiro y descubre en la tumba a su amada, quien se ha escondido en la bóveda para morir con Radamés (Radamés y Aida: La fatal pietra sovra me si chiuse. / "La piedra fatal ahora se cierra sobre mí.") Aceptan su terrible destino, unen sus voces en el célebre «O terra, addio» (Radamés: Morir! Si pura e bella / "¡Morir! ¡Tan pura y bella!") y se despiden de la tierra y sus penas.

Por encima de la bóveda en el templo de Ptah, Amneris, impotente y profundamente dolorida, implora a Isis para que su adorado Radamés pueda descansar en paz, ignorando que en su tumba Aida lo acompañará eternamente. En el subterráneo, Aida muere en los brazos de Radamés. (Coro, Aida, Radamés, Amneris: Immenso Ftha / "Todopoderoso Ptah").

Verdi. Aida. L'aborrita rivale


ATTO IV

Scena 1

AMNERIS
L'aborrita rivale a me sfuggia.
Dai Sacerdoti Radamès attende
dei traditor la pena.
Traditor egli non è. Pur rivelò
di guerra l'alto segreto,
egli fuggir volea, con lei fuggire.
Traditori tutti!
A morte! A morte!
Oh! che mai parlo?
Io l'amo, io l'amo sempre!
Disperato, insano è quest'amor
che la mia vita strugge.
Oh! s'ei potesse amarmi!
Vorrei salvarlo. E come?
Si tenti!
Guardie: Radamès qui venga.
ACTO IV

Escena 1

AMNERIS
Mi odiada rival ha escapado.
Radamés espera que los sacerdotes
le condenen como traidor.
Él no es un traidor, aunque reveló
un gran secreto de guerra.
Quería huir, huir con ella.
¡Todos son traidores!
¡Que mueran! ¡Que mueran!
¡Oh! ¿Qué digo?
Lo amo, lo amaré siempre.
Desesperado, loco es este amor
que destroza mi vida.
¡Oh, si pudiera amarme!
Quisiera salvarlo. Pero ¿cómo?
¡Lo intentaré!
¡Guardias, que venga Radamés!

viernes, 8 de abril de 2016

Verdi. Aida. Già i Sacerdoti adunansi


AMNERIS
Già i Sacerdoti adunansi
arbitri del tuo fato;
pur dell'accusa orribile
scolparti ancor t'è dato;
ti scolpa,e la tua grazia
io pregherò dal trono,
e nunzia di perdono,
di vita, a te sarò.

RADAMÈS
Di mie discolpe i giudici
mai non udran l'accento;
dinanzi ai numi, agli uomini
nè vil, nè reo mi sento.
Profferse il labbro incauto
fatal segreto, è vero,
ma puro il mio pensiero,
e l'onor mio restò.

AMNERIS
Salvati dunque
e scolpati.

RADAMÈS
No!

AMNERIS
Tu morrai.

RADAMÈS
La vita aborro;
d'ogni gaudio la fonte inaridita,
svanita ogni speranza,
sol bramo di morir.

AMNERIS
Morire!
Ah, tu dei vivere!
Sì, all'amor mio vivrai;
per te le angosce orribili
di morte io già provai;
t'amai, soffersi tanto,
vegliai le notti in pianto,
e patria, e trono, e vita
tutto darei, tutto darei per te.

RADAMÈS
Per essa anch'io la patria
e l'onor mio tradia.

AMNERIS
Di lei non più!

RADAMÈS
L'infamia m'attende
e vuoi ch'io viva?
Misero appien mi festi,
Aida a me togliesti,
spenta l'hai forse,
e in dono
offri la vita a me?

AMNERIS
Io di sua morte origine!
No! Vive Aida.

RADAMÈS
Vive!

AMNERIS
Nei disperati aneliti
dell'orde fuggitive
sol cadde il padre.

RADAMÉS
Ed ella?

AMNERIS
Sparve,
nè più novella s'ebbe.

RADAMÈS
Gli dei l'adducano
salva
alle patrie mura,
e ignori la sventura
di chi per le morrà!

AMNERIS
Ma, s'io ti salvo,
giurami che più no la vedrai.

RADAMÈS
Nol posso!

AMNERIS
A lei rinunzia
per sempre e tu vivrai!

RADAMÈS
Nol posso!

AMNERIS
Anco una volta:
A lei rinunzia.

RADAMÈS
È vano.

AMNERIS
Morir vuoi dunque, insano?

RADAMÈS
Pronto a morir son già.

AMNERIS
Chi ti salva, sciagurato,
dalla sorte che t'aspetta?
In furore hai tu cangiato
un amor ch'egual non ha.
De' miei pianti la vendetta
or dal ciel si compirà.

RADAMÈS
È la morte un ben supremo
se per lei morir m'è dato;
nel subir l'estremo fato
gaudii immensi
il cor avrà;
l'ira umana più non temo,
temo sol la tua pietà, ecc.

AMNERIS
Ah! chi ti salva?
De' miei pianti
la vendetta.
AMNERIS
Ya están reunidos los sacerdotes,
árbitros de tu destino;
pero aún puedes disculparte
de esta terrible acusación.
Discúlpate,
y pediré tu gracia al trono,
y seré el mensajero
que te traerá la vida y el perdón.

RADAMÉS
Los jueces no oirán
nunca mis disculpas;
ante los dioses y ante los hombres
no me siento ni vil ni reo.
Es cierto que mis labios
profirieron el fatal secreto,
pero mi pensamiento
y mi honor permanecieron fieles.

AMNERIS
Entonces discúlpate
y sálvate.

RADAMÉS
¡No!

AMNERIS
Morirás.

RADAMÉS
Aborrezco la vida;
se ha secado la fuente de todas
las alegrías; desvanecida cualquier
esperanza, sólo deseo morir.

AMNERIS
¡Morir!
¡Ah, tú debes vivir!
Sí, vivirás por mi amor;
por ti he sufrido ya angustias
horribles de muerte;
te amaba, sufrí tanto,
pasé las noches en vela llorando,
y la patria, el trono, la vida,
todo lo daría, todo lo daría por ti.

RADAMÉS
Por ella también yo traicioné
mi patria y mi honor...

AMNERIS
¡De ella no me digas nada más!...

RADAMÉS
Me espera la infamia,
¿y quieres que viva?
Me has hecho desgraciado,
me has quitado a Aida.
Quizás la has matado,
¿y me ofreces la vida
como un don?

AMNERIS
¿Yo, causa de su muerte?
No, Aida vive.

RADAMÉS
¡Vive!

AMNERIS
Entre los afanes desesperados
de las hordas fugitivas
sólo cayó su padre.

RADAMÉS
¿Y ella?

AMNERIS
Desapareció,
y nada más se ha sabido.

RADAMÉS
¡Que los dioses la conduzcan
sana y salva
hasta las fronteras patrias,
y que ignore la desventura
del que morirá por ella!

AMNERIS
Pero, si te salvo,
júrame que nunca volverás a verla.

RADAMÉS
¡No puedo!

AMNERIS
¡Renuncia a ella
para siempre y vivirás!

RADAMÉS
¡No puedo!

AMNERIS
Por última vez:
renuncia a ella.

RADAMÉS
Es en vano.

AMNERIS
Entonces, ¿quieres morir, loco?

RADAMÉS
¡Ya estoy dispuesto a ello!

AMNERIS
¿Quién te salvará, desdichado,
de la suerte que te espera?
Has transformado en furor
un amor sin igual.
El cielo vengará
ahora mis lágrimas.

RADAMÉS
La muerte es un bien supremo
si por ella puedo morir.
Al sufrir el último destino
mi corazón será
inmensamente feliz;
ya no temo la ira humana,
sólo temo tu piedad, etc.

AMNERIS
¡Ah! ¿quién te salvará?
El cielo vengará ahora
mis lágrimas.

jueves, 7 de abril de 2016

Verdi. Aida. Ohimè... mi sento morir


AMNERIS
Ohimè! morir mi sento.
Oh! Chi lo salva?
E in poter di costoro
io stessa lo gettai!
Ora, a te impreco, atroce gelosia,
che la sua morte e il lutto eterno
del mio cor
segnasti!
Ecco i fatali,
gl'inesorati ministri
di morte.
Oh! ch'io non vegga
quelle bianche larve!
E in poter di costoro
io stessa lo gettai!
io stessa!

RAMFIS, SACERDOTI
Spirto del nume,
sovra noi discendi!
Ne avviva al raggio
dell'eterna luce;
pel labbro nostro
tua giustizia apprendi.

AMNERIS
Numi,pietà
del mio straziato core.
Egli è innocente, lo salvate,
o numi!
Disperato, tremendo
è il mio dolore!

RAMFIS, SACERDOTI
Spirto del nume,
sovra noi discendi!

AMNERIS
Oh, chi lo salva? Chi lo salva?
Mi sento morir!
Ohimè! Ohimè!
AMNERIS
¡Ay! ¡me siento morir!
¿Quién lo salvará?
¡Yo misma lo he puesto
en sus manos!
¡Ahora os maldigo, celos atroces,
que firmasteis su muerte y habéis
causado el luto eterno
de mi corazón!
¡Aquí están los fatales
e inexorables ministros
de la muerte!
¡Oh, que yo no vea
a estos blancos espectros!
¡Yo misma lo he puesto
en sus manos!
¡Yo misma!

RAMFIS, SACERDOTES
¡Espíritu celestial,
desciende sobre nosotros!
Aviva el rayo
de eterna luz;
pronuncia tu justicia
por nuestros labios.

AMNERIS
¡Dioses, apiadaos
de mi corazón destrozado!
¡Él es inocente, salvadlo,
oh dioses!
¡Desesperado y tremendo
es mi dolor!

RAMFIS, SACERDOTES
Espíritu celestial,
desciende sobre nosotros.

AMNERIS
¡Oh!, ¿quién lo salvará?
¡Me siento morir!
¡Ay de mí!, ¡ay de mí!

miércoles, 6 de abril de 2016

Verdi. Aida. Radamès!... Radamès!...


RAMFIS
Radamès! Radamès! Radamès!
Tu rivelasti della patria i segreti
allo straniero.
Discolpati!

SACERDOTI
Discolpati!

RAMFIS
Egli tace.

RAMFIS, SACERDOTI
Traditor!

AMNERIS
Ah, pietà! egli è innocente,
numi, pietà, numi, pietà!

RAMFIS
Radamès! Radamès! Radamès!
Tu disertasti dal campo
il dì che precedea la pugna.

SACERDOTI
Discolpati!

RAMFIS
Egli tace.

RAMFIS, SACERDOTI
Traditor!

AMNERIS
Ah, pietà! ah! lo salvate,
numi, pietà, numi, pietà!

RAMFIS
Radamès! Radamès! Radamès!
Tua fè violasti,
alla patria
spergiuro, al re,
all'onor.

SACERDOTI
Discolpati!

RAMFIS
Egli tace.

RAMFIS, SACERDOTI
Traditor!

AMNERIS
Ah, pietà! ah! lo salvate,
numi, pietà, numi, pietà!

RAMFIS, SACERDOTI
Radamès, è deciso il tuo fato;
degli infami la morte tu avrai;
sotto l'ara del nume sdegnato
a te vivo fia schiuso l'avel.

AMNERIS
A lui vivo la tomba!
Oh! gl'infami!
Nè di sangue son paghi giammai,
e si chiaman ministri del ciel!

RAMFIS, SACERDOTI
Traditor! Traditor! Traditor!

AMNERIS
Sacerdoti:
compiste un delitto!
Tigri infami
di sangue assetate,
voi la terra ed i numi oltraggiate,
voi punite chi colpe non ha.

RAMFIS, SACERDOTI
È traditor! È traditor!
Morrà!

AMNERIS
Sacerdote:
quest'uomo che uccidi,
tu lo sai
da me un giorno fu amato.
L'anatema d'un core straziato
col suo sangue
su te ricadrà.

RAMFIS, SACERDOTI
È traditor! È traditor!
Morrà!

AMNERIS
Voi la terra ed i numi oltraggiate,
voi punite chi colpe non ha.
Ah no, non è traditor, ecc.
Pietà! pietà! pietà!

RAMFIS, SACERDOTI
Morrà!
È traditor! morrà! ecc.
Traditor! Traditor! Traditor!

AMNERIS
Empia razza!
Anatema
su voi!
La vendetta del ciel scenderà!
Anatema
su voi!
RAMFIS
¡Radamés, Radamés, Radamés!
¡Tú revelaste los secretos
de la patria al extranjero!
¡Justifícate!

SACERDOTES
¡Justifícate!

RAMFIS
No responde.

RAMFIS, SACERDOTES
¡Traidor!

AMNERIS
¡Ah, piedad! ¡Es inocente!
¡Dioses, piedad!, ¡dioses, piedad!

RAMFIS
¡Radamés, Radamés, Radamés!
Desertaste del campo
el día anterior de la batalla.

SACERDOTES
¡Justifícate!

RAMFIS
No responde.

RAMFIS, SACERDOTES
¡Traidor!

AMNERIS
¡Ah, piedad! ¡Ah!
¡Salvadlo, dioses, piedad!

RAMFIS
¡Radamés, Radamés, Radamés!
Violaste la confianza
que merecías,
renegaste de la patria, del rey,
del honor.

SACERDOTES
¡Justifícate!

RAMFIS
No responde.

RAMFIS, SACERDOTES
¡Traidor!

AMNERIS
¡Ah, piedad! ¡Ah!
¡Salvadlo, dioses, piedad!

RAMFIS, SACERDOTES
Radamés, tu suerte está decidida:
tendrás la muerte de los infames;
bajo el altar del dios ofendido
será encerrado vivo en una tumba.

AMNERIS
¡Vivo en una tumba!
¡Oh!, ¡infames!
¡Nunca se sacian de sangre
y se llaman ministros del cielo!

RAMFIS, SACERDOTES
¡Traidor, traidor, traidor!

AMNERIS
Sacerdotes:
¡habéis cometido un delito!
¡Tigres infames
sedientos de sangre,
ultrajáis la tierra y los dioses,
castigáis a quien no es culpable!

RAMFIS, SACERDOTES
¡Es un traidor! ¡Es un traidor!
¡Morirá!

AMNERIS
Sacerdote:
¡ese hombre al que matas,
tú lo sabes,
un día fue amado por mí;
junto con su sangre, la maldición
de un corazón destrozado
caerá sobre ti.

RAMFIS, SACERDOTES
¡Es un traidor! ¡Es un traidor!
¡Morirá!

AMNERIS
Ultrajáis la tierra y los dioses.
Castigáis a quien no es culpable.
¡Ah, no, no es un traidor!, etc.
¡Piedad!, ¡piedad!, ¡piedad!

RAMFIS, SACERDOTES
¡Morirá!
¡Es un traidor! ¡Morirá!, etc.
¡Traidor! ¡Traidor! ¡Traidor!

AMNERIS
¡Raza impía!
¡La maldición caiga
sobre vosotros!
¡La venganza del cielo descenderá!
¡La maldición caiga
sobre vosotros!

martes, 5 de abril de 2016

Verdi. Aida. La fatal pietra


Scena 2

RADAMÈS
La fatal pietra
sovra me si chiuse.
Ecco la tomba mia.
Del dì la luce più non vedrò.
Non rivedrò più Aida.
Aida, ove sei tu?
Possa tu almeno
viver felice
e la mia sorte orrenda
sempre ignorar!
Qual gemito!
Una larva, una vision!
No! forma umana è questa!
Ciel! Aida!

AIDA
Son io.

RADAMÈS
Tu, in questa tomba!
Escena 2

RADAMÉS
La losa fatal
se ha cerrado sobre mí.
He aquí mi tumba.
Ya nunca más veré la luz del día.
Ya nunca volveré a ver a Aida.
Aida, ¿dónde estás?
¡Que al menos tú
puedas vivir feliz
ignorando siempre
mi horrible destino!
¡Qué gemido!
¿Será un espectro o una visión?
¡No, es una forma humana!
¡Cielos, Aida!

AIDA
Soy yo.

RADAMÉS
¡Tú, en esta tumba!

lunes, 4 de abril de 2016

Verdi. Aida. Presago il core


AIDA
Presago il core della tua condanna,
in questa tomba
che per te s'apriva
io penetrai furtiva,
e qui,
lontana da ogni umano sguardo,
nelle tue braccia desiai morire.

RADAMÈS
Morir! Si pura e bella!
Morir per me d'amore;
degli anni tuoi del fiore
fuggir la vita!
T'avea il cielo per l'amor creata,
ed io t'uccido per averti amata!
No, non morrai!
Troppo t'amai!
Troppo sei bella!

AIDA
Vedi?
Di morte l'angelo
radiante a noi s'appressa,
ne adduce a eterni gaudii
sovra i suoi vanni d'or.
Già veggo il ciel dischiudersi,
ivi ogni affanno cessa,
ivi comincia l'estasi
d'un immortale amor.

SACERDOTI
SACERDOTESSE
Immenso, immenso Fthà, ah!
del mondo spirito animator,
noi t'invochiamo!

AIDA
Triste canto!
Il nostro inno di morte.
Invan!
Tutto è finito sulla terra
per noi.

RADAMÈS
Il tripudio dei sacerdoti.
Nè le mie forti braccia
smuovere ti potranno,
o fatal pietra!
È vero! È vero!
AIDA
Mi corazón previó tu condena,
y penetré a hurtadillas
en esta tumba
que se abría para ti,
y aquí,
lejos de cualquier mirada humana,
¡deseé morir en tus brazos!

RADAMÉS
¡Morir!, ¡tan pura y bella!
Morir de amor por mí.
¡En la flor de tu juventud
huir de la vida!
El cielo te creó para el amor,
¡y yo te mato por haberte amado!
¡No, no morirás,
te amé demasiado!
¡Eres demasiado hermosa!

AIDA
¿Ves?
El ángel radiante de la muerte
se acerca a nosotros,
y sobre sus alas de oro
nos conduce a la felicidad eterna.
Ya veo abrirse el cielo,
allí acaban todas las ansiedades,
allí empieza el éxtasis
de un amor inmortal.

SACERDOTES
SACERDOTISAS
Inmenso, inmenso Fthà, ¡ah!
Espíritu animador del mundo,
te invocamos.

AIDA
¡Triste canto!
Nuestro himno de muerte.
Todo es en vano.
Todo ha terminado en la tierra
para nosotros.

RADAMÉS
El triunfo de los sacerdotes.
¡Ni aún mis fuertes brazos
podrán moverte,
losa fatal!
Es cierto. Es cierto.

domingo, 3 de abril de 2016

Verdi. Aida. O terra addio


AIDA
O terra, addio;
addio, valle di pianti,
sogno di gaudio
che in dolor svanì.
A noi si schiude il ciel
e l'alme erranti
volano al raggio dell'eterno dì.

AIDA, RADAMÈS
O terra, addio, ecc.

SACERDOTESSE
SACERDOTI
Immenso Fhtà, noi t'invochiam.

AIDA, RADAMÈS
O terra, addio, ecc.

AMNERIS
Pace, t'imploro,
salma adorata,
Issi placata ti schiuda il ciel!

SACERDOTESSE
SACERDOTI
Noi t'invochiam,
immenso Fthà!
AIDA
¡Oh tierra, adiós!
Adiós valle de lágrimas,
sueño de alegría
condenado al fracaso.
El cielo se abre para nosotros,
y nuestras almas errantes
vuelan hacia la luz del día eterno.

AIDA, RADAMÉS
Oh tierra, adiós, etc.

SACERDOTES
SACERDOTISAS
Inmenso Fthà, te invocamos.

AIDA, RADAMÉS
Oh tierra, adiós, etc.

AMNERIS
Imploro para ti la paz,
muerto adorado.
¡Que Isis aplacada te abra el cielo!

SACERDOTES
SACERDOTISAS
¡Nosotros te invocamos,
inmenso Fthà!

sábado, 2 de abril de 2016

Rossini. L'italiana in Algeri. Acto Primero

Acto I

Escena I
Pequeño salón del palacio del bey de Argel. Elvira (soprano), acompañada de su esclava Zulma (mezzosoprano) y rodeada de eunucos, se queja de que su esposo, el rey turco Mustafà (bajo) no la ama y de la pobre suerte de las mujeres en tierras de infieles. Aparece Mustafá, quien se niega a aceptar sus razones, y se exaspera ante su insistencia. A solas con Haly (bajo), capitán de los corsarios, Mustafà revela su plan de casar a Elvira con Lindoro, su esclavo italiano. El bey le ordena que le traiga a su presencia a Lindoro. El bey está aburrido de su sumiso harén y desea un nuevo desafío a su virilidad: Haly que tiene seis días para conseguirle una esposa italiana. En caso contrario, su destino no será muy bueno. Tras irse todos aparece Lindoro (tenor) y se queja de la lejanía y del tiempo que lleva separado de su enamorada Isabella, su verdadero amor - Languir per un bella. Entra Mustafá y le pregunta a su esclavo si le gustaría casarse. "Tendría que reunir muchas cualidades", le responde. Una tras otra, el bey las va enumerando mientras el pobre muchacho se encuentra cada vez más entre la espada y la pared.

Escena II
Una playa en Argel, a lo lejos se ven los restos de un naufragio. Entre sus pasajeros se encuentran Isabella (contralto), en busca de Lindoro, y Taddeo (bajo), su compañero de viaje y amante en potencia. Isabella, víctima del desastre y rodeada por los piratas argelinos que se apoderan del botín del barco hundido, se lamenta de su suerte en una triste cavatina Cruda sorte! Amor tiranno!, sin embargo pronto se da cuenta de que resulta mucho más importante en este momento saber cómo salir con bien de la situación en que se encuentra, que seguir echando de menos a su amado y extraviado Lindoro. Los piratas descubren que la acompaña un viejo, Taddeo. Isabella afirma ser su sobrina, lo que no es cierto, y que ambos proceden de Italia. Haly y sus hombres los toman presos. Haly queda encantado al saber que ella es italiana, y la promete ser la favorita del harén. Cuando Taddeo e Isabella se quedan solos discuten. El viejo le echa en cara el haberse aprovechado de su amor para ir en busca de Lindoro y añade que ya está harto de esta situación; Isabella está irritada por los celos que Taddeo siente por Lindoro. Pero ambos deciden separarse, pero al instante se dan cuenta de que sacarán mejor partido de todo estando juntos y haciéndose pasar por tío y sobrina, que no cada uno por su lado. Entran Mustafá y Lindoro. Aquél le cuenta al joven que un buque está a punto de partir para Italia. Si acepta casarse con su esposa, le dejaría cogerlo. Aparece Elvira, quien no quiere abandonar a su esposo, pues todavía lo ama. En este preciso instante, vuelve Haly y le comunica al bey que ya ha encontrado a la italiana de sus sueños. Mustafá está lleno de gozo, así podrá amar a una mujer tan fogosa.

Escena III
De vuelta al gran salón del palacio del bey, Lindoro y Elvira no desean casarse, pero Mustafà ofrece a Lindoro pasaje en un barco de vuelta a Italia - si se lleva a Elvira. Lindoro se muestra conforme, admitiendo una vaga posibilidad de casarse con ella en Italia. Entra Haly con noticias de la llegada de la belleza italiana. Mustafá, encantado y rodeado de su corte de eunucos, se prepara para recibir a Isabella - Già d'insolito ardore nel petto agitare.

Cuando Isabella entra, no puede reprimir una sonrisa ante la cara del bey, aunque decide aprovecharse al máximo de la situación, mientras Mustafá se siente verdaderamente enamorado de su belleza. Entra Taddeo y sigue fingiendo que es el tío de la muchacha. Mustafá lo manda a la horca, pero cuando Isabella le dice que es sobrina de él, le perdona la vida, mientras Haly se burla del miedo del anciano. Aparecen Elvira, Lindoro y Zulma con el propósito de despedirse del bey. Isabella y Lindoro se reconocen, aunque lo disimulan. Reina la confusión general. Isabella se entera de que Elvira se ve obligada a casarse y marcharse con Lindoro. Entonces exige que la mujer se quede y que el joven sea su criado particular. Luego añade que promete enseñarle buenas maneras al bey. Mustafá no sabe cómo complacerla mientras la italiana asegura que terminará siendo su esclavo.